13 de septiembre 2005 - 00:00

Gobierno, en peligro otra vez en Diputados

Eduardo Camaño
Eduardo Camaño
El duhaldismo definía ayer si aceptaba participar de un desafío de la oposición al oficialismo kirchnerista: una sesión especial convocada para mañana sólo para debatir una serie de proyectos que incluyen la suspensión de ejecuciones hipotecarias. Ese tema fue un clavo ardiente la semana pasada para el oficialismo cuando radicales, aristas, la izquierda y el duhaldismo le demostraron a la Casa de Gobierno cómo podría perder una votación en la Cámara que preside Eduardo Camaño al intentar someter sobre tablas el proyecto en medio del debate de la ley que otorga poderes a la AFIP para combatir el trabajo en negro.

En ese momento, la oposición más los bonaerenses no pudieron imponer el tratamiento por requerir el reglamento tres cuartos de los diputados presentes para habilitarlo, al no tener aún dictamen de todas las comisiones. Pero el resultado nominal de la votación fue una derrota aplastante para el kirchnerismo que debió enfrentar al resto de la Cámara con sólo 52 votos a favor. Ese proyecto de suspensión de ejecuciones hipotecarias venía con órdenes precisas de Roberto Lavagna y el resto del gobierno: no dejarlo pasar aun al costo de paralizar la sesión.

Hubo, además, otros datos que se hicieron correr en la última semana para mortificar al cuarteto oficialista que comanda el bloque PJ. Por ejemplo, el duhaldismo jura que no hubo ninguna operación para ganar esa votación en el número, que sólo se debió a que no existieron directivas desde la conducción y, por lo tanto, cada diputado votó de acuerdo con su conciencia. Esa libertad dio el resultado nefasto para el kirchnerismo.

Ayer, muchos duhaldistas aún no habían recibido instrucciones sobre qué hacer en la sesión especial de mañana.

Mientras tanto, el kirchnerismo sí había definido que bajo ningún punto de vista sentaría a sus diputados en el recinto: «Será difícil que consigan el quórum, pero si lo hacen, para nosotros sería una tragedia», se sinceraban.

• Tema clave

Esa decisión se tomó incluso sabiendo que la oposición incluyó otro tema clave dentro de la convocatoria a la sesión especial: la aprobación del dictamen que ratifica el acuerdo entre el gobierno y Transener, la transportadora de energía más importante del país. Existen tres dictámenes, dos oficialistas y uno de oposición, y el gobierno, se sabe, no quiere que se debatan en los recintos esos acuerdos, sino que se aprueben por sanción ficta al pasar los 60 días reglamentarios. A un mes y medio de las elecciones, nadie quiere ventilar en sesiones aumentos de tarifas, aunque sean mayoristas.

Pero el radicalismo, el ARI y la izquierda representaban un aliciente más que suficiente para que el duhaldismo también bajara a sesionar. No se puede olvidar que el miércoles pasado, cuando debieron dejar de lado el tema por falta del número reglamentario, fueron los propios bonaerenses los que pronosticaron: «Si no se aprueba hoy, será la próxima semana».

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