Grave tensión de Argentina con Uruguay
La realidad empecinada puede más que los ingenios políticos por estas costas, cuando la crisis con el Uruguay por la instalación de las papeleras contaminantes en Fray Bentos parece volver a cero. Desde ayer está cortado el tránsito por Entre Ríos hacia ese país porque hoy el Banco Mundial se dispone a anunciar que financiará la planta de la finlandesa Botnia. No han servido juicios en La Haya, arbitrajes en el Mercosur ni facilitaciones reales. La porfía amenaza con perjudicar la industria turística de las dos márgenes del río Uruguay en el verano, que está ya tan cerca.
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Los ambientalistas
reinstalaron
ayer el
campamento
sobre la Ruta
136, a la altura
de Arroyo
Verde, donde
piensan
permanecer
por tiempo
indeterminado.
Dirigentes de la Asamblea sostuvieron que «el Banco Mundial presentó informes falsos, donde afirma que fuimos consultados y que tienen el aval de la comunidad».
Además de volver al sistema de protestas que realizaron durante buena parte del verano pasado, los ambientalistas pedirán acciones más duras del gobierno frente a su par uruguayo.
«No nos queda más remedio que hacer el corte y pedir que retiren los embajadores», subrayó el ambientalista Pedro Pavón, tras lo cual precisó que este reclamo sería votado hoy durante una asamblea que se llevará a cabo en el piquete de la Ruta 136.
«Uruguay se ha reído de todos nosotros dándole a Botnia todas las condiciones para instalar la fábrica», sostuvo el asambleísta.
La respuesta a las consideracionesde los asambleístas llegó desde la costa oriental a través del ministro de Medio Ambiente de Uruguay, Mariano Arana, que manifestó su «sorpresa» ante la decisión de los vecinos de retomar los cortes.
«Estas noticias me sorprenden, sobre todo después de que todos los informes técnicos y científicos solicitados por las autoridades argentinas están en la misma línea de entender que la supuesta catástrofe ambiental anunciada carece absolutamente de todo sustento técnico y científico», sostuvo Arana.
«Es la lucha contra la instalación de empresas que han demostrado que van a aplicar las técnicas más adelantadas en el mundo actual. Uno trata de hacer lo posible para mantener la serenidad y la racionalidad, pero estamos ante la presencia de una actitud absolutamente irreductible. La verdad que me sorprende y, personalmente, no la comprendo», advirtió.



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