La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires cerrará el año con el debate de un polémico proyecto de ley del juego mediante el cual Aníbal Ibarra (cacique frepasista) aspira a legalizar el funcionamiento de casinos en la Capital Federal.
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La discusión, que cerrará el ciclo de sesiones ordinarias, tiene previsto prolongarse hasta el viernes, ya que como es habitual habrá acumulación de despachos para tratar. El tema del juego mantiene enfrentados a radicales y frepasistas, por el permiso para instalar casinos en la Capital que contiene el despacho de la ley: el Frepaso quiere votar que la Legislatura decida en cada oportunidad en que una empresa pida instalar una sala de juego, pero la UCR directamente quiere prohibir su existencia. Más allá del punto de discusión, terminar el año, a cuatro meses de iniciada la gestión de Ibarra, con la coalición en desacuerdo no es un caso menor para el jefe de Gobierno porteño, que tiene como meta en su estrategia ampliar la Alianza abriendo las puertas a otros sectores, idea que irrita al radicalismo, convencido de que perderá espacios en la Capital con la llegada de nuevos socios. «No tenemos nombres y apellidos todavía, pero estamos en ese camino», confiesan los delegados de esa misión. Ibarra tiene programados esos ensayos precisamente en la Legislatura, donde encomendó al presidente del bloque Alianza, Ariel Schifrin, una política de acuerdos con la oposición que representa en la Ciudad el bloque Encuentro (sociedad de Gustavo Béliz, Domingo Cavallo y peronistas adheridos). Por caso, los frepasistas van a proponer la conformación de un consejo de inversión para el distrito que esté integrado por aliancistas y opositores, como prenda de buena voluntad.
Sin embargo, Ibarra comenzó a sufrir la discordia en su propia tropa ya el jueves pasado en el recinto porteño. Los legisladores aprobaron una declaración a favor del ingreso a la planta permanente del Teatro Colón de cerca de 300 empleados que cobran mediante contratos. Esa medida, si bien no tiene injerencia sobre las deter-minaciones del Ejecutivo (es apenas una «declaración»), fue contraria a un acta y un convenio que había suscripto con los trabajadores el secretario de Cultura, Jorge Telerman. En ese documento se acordó el ingreso mediante concurso al teatro. El Frepaso votó dividido la declaración, con 4 legisladores de los 11 que tiene en la cámara, que se acoplaron a la oposición para favorecer a los bailarines. Esa puja preliminar tiene ahora un punto más alto en torno de la ley que regulará todos los juegos de azar que se realizan en la Capital y que implementará un consejo que en el futuro creará una lotería porteña.
El producido de las apuestas es significativo en la Capital, por eso Ibarra suscribió un convenio con Lotería Nacional mediante el cual la entidad dará a la Ciudad un porcentaje que se calcula en principio en $ 30 millones. Ese convenio aún no está ratificado por la Legislatura (la oposición no está de acuerdo tampoco con su firma), que ahora discutirá la ley que permitirá la instalación de casinos, a pesar de que la Alianza se opuso en su momento a ese tipo de habilitaciones, como la del casino flotante.
El Frepaso tiene previsto intentar hasta último momento un acuerdo dentro de la Alianza, o llegado el caso ganar la votación al radicalismo para que la decisión sobre los casinos quede en manos de la Legislatura. Pero, además, habrá otros temas que integrarán la última sesión ordinaria, que serán motivo de discusión en el recinto entre propios y ajenos: * Está pautado conceder la excepción edilicia para la habilitación del museo de Eduardo Costantini en Palermo Chico, que no cumple con las normas del nuevo Código de Planeamiento Urbano. Se prevé una contraprestación para la Ciudad a cambio del permiso, pero además se estudia una ley que favorecería con otra excepción a los vecinos del museo. * Se debatirá una ley de turismo, propuesta por legisladores de la UCR, que el Frepaso considera insuficiente para promover el desarrollo de la actividad. * Se discutirá una ley de modificación al código de edificación referente al tipo de construcciones para que sean accesibles a las personas con necesidades especiales. * Pasará para extraordinarias, la semana que viene, la ley que regula la actividad de la Procuración General de la Ciudad, el organismo que supervisa los actos legales del Gobierno, al que Ibarra dio status de subsecretaría. El procurador es Juan Carlos López, concuñado de Ibarra, propuesto por el Ejecutivo con acuerdo de los legisladores. * También quedará para extraordinarias el presupuesto 2001 de la Capital, el primero de la gestión de Ibarra, que la oposición quiere modificar para asignar mayores partidas a las áreas de Salud y Educación y acompañar con una reforma de la administración pública. * Sobre el fin de año se hará la sesión especial para consagrar al nuevo directorio del Banco Ciudad, una vez que el 28 próximo los candidatos pasen el examen de audiencia pública en el que pueden recibir impugnaciones.
Con esa agenda, que incluye una larga lista de despachos menores, el ibarrismo quiere terminar el año con demostraciones de buena convivencia en la Legislatura, aunque el clima dentro de la coalición no es el más propicio.
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