2 de febrero 2007 - 00:00

Hablaban de plan Botnia, pero de nuevo la culpan

La empresa Botnia podría hacer fracasar, al menos para la visión del gobierno argentino, las posibilidades de un nuevo acercamiento entre Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez. El motivo son las declaraciones de ayer del gerente de Relaciones Públicas, Marki Janhunen, negando la relocalización de la planta de Fray Bentos y la construcción del ducto que volcaría los desechos fuera de la zona en conflicto. Según fuentes de la Cancillería argentina, estas declaraciones, aparecidas justo el día en que el enviado del rey Juan Carlos de España, José Antonio Yáñez Barnuevo, terminaba su gestión en el Río de la Plata, fueron interpretadas en Buenos Aires como una provocación.

Ahora se esperará la reacción del gobierno de Tabaré Vázquez ante estas declaraciones. Si alguno de los funcionarios de su gabinete relativiza o desmiente la posición, continuará el diálogo. Si, por el contrario, desde el país vecino avalan la posición del delegado de Botnia, probablemente se podrían dar por terminadas las gestiones de Yáñez Barnuevo y el conflicto comenzará a transitar una nueva escalada.

Mientras tanto, desde la Cancillería argentina se criticó la posición de « inflexibilidad» de la compañía Botnia. Según un comunicado oficial distribuido ayer, el ministerio que dirige Jorge Taiana dijo que «como ha sucedido en oportunidades anteriores, la inflexibilidad de Botnia es la que impide avanzar en la búsqueda del diálogo entre la Argentina y Uruguay».

Janhunen había dicho que explicó que la empresa tiene acuerdos con el municipio de Fray Bentos y con el gobierno uruguayo para «continuar con sus actividades allí» y que «no hay ninguna razón para relocalizar la planta» ya que los estudios «que se vienen realizando muestran que no habrá ningún tipo de impacto ambiental».

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