20 de enero 2003 - 00:00

Habría decreto de Solá para menos fraude en la elección bonaerense

Como ya informó este diario, el propósito actual del duhaldismo es suprimir la interna partidaria en el orden nacional. O sea, impedir la elección de la fórmula del justicialismo para presidente y vicepresidente de la Nación, pero en cambio, hacerla obligatoria en la provincia de Buenos aires al extremo de que partido que no la haga, así tenga candidato único, no podrá participar en la elección de gobernador el 14 o 28 de setiembre próximo. Para esta trampa bonaerense de forzar internas se aplicará una ley provincial, aunque la similar que se había sancionado para el orden nacional fue declarada inconstitucional por la Justicia y, finalmente, derogada por el Congreso.

Para lo contrario, suprimir la interna del justicialismo en el orden nacional, se reuniría un congreso justicialista con quórum forzado para eliminarla. Se apoyaría en que el fallo del juez Oyarbide señaló que si lo dispuso el congreso partidario, debía realizarse y debe respetarse a ese organismo superior. En el congreso anterior de noviembre, con asistencia de los grandes dirigentes del PJ, como Carlos Reutemann, José Manuel de la Sota, Carlos Juárez, Jorge Busti, Ramón Puerta y otros, se dispuso para la interna la fecha del 23 de febrero. El menemismo no concurrió -quería la interna el 18 de diciembre-, pero terminó aceptando la fecha de febrero.

El plan duhaldista, confeccionado en el Café Tortoni la semana pasada, incluye ahora que no se haga esa interna sancionada porque no conviene a sus intereses. Lo dispondría, como dice el juez Oyarbide, el congreso del justicialismo, pero por ser continuador del anterior de noviembre puede funcionar y disponer con un tercio, en minoría, y sin los grandes caudillos que se oponen a la maniobra electoral de suprimir una compulsa a los afiliados que se había aprobado 50 días antes por el mismo congreso partidario.

En la provincia, el plan duhaldista, en cambio, es aplicar la ley provincial y exigir internas abiertas, obligatorias, haya o no candidato único y deberán completarse todos los cargos al 30 de marzo. Partido que no cumpla, que no gaste fondos en una interna innecesaria si tiene sólo un candidato, no podrá participar en la elección posterior a gobernador de la provincia. Es arbitrario e ilegal. Pero el duhaldismo la quiere llevar adelante.

Trascendió ayer que, para mitigar la arbitrariedad duhaldista, el actual gobernador Felipe Solá sacará un decreto que modifica una ley -en el oficialismo ya todo se mueve en la ilegalidad-suprimiendo la obligatoriedad de internas en los partidos con candidato único. Una forma de corregir, aunque sea una parte de una disposición, antidemocrática. Porque lo que es inconstitucional para todo el país, como era la ley nacional así declarada, no puede pasar a ser constitucional sólo en la provincia de Buenos Aires.

En definitiva, al gobierno de Eduardo Duhalde le interesa apoderarse de las siglas del Partido Justicialista y cree que con su aparato partidario bonaerense puede poseer fácilmente esta interna bonaerense y proclamar una fórmula que encabezará el mismo actual gobernador Solá.

A su vez, en el oficialismo se trabaja alentando a hombres que figuran en el agrupamiento de Adolfo Rodríguez Saá para que se presenten y lo obliguen a ese partido a hacer la interna, ya que Aldo Rico no sería así candidato único.

El actual intendente de San Miguel, Aldo Rico, es temido por el duhaldismo que no lo quiere ni peleando la interna justicialista y llevándose sin esfuerzo la candidatura a gobernador dentro del adolfismo o eventualmente con Carlos Menem, que busca su acercamiento. Es lógico, Aldo Rico encabeza hoy la intención de voto en la provincia de Buenos Aires a gobernador (segunda está Chiche Duhalde; tercero, Luis Patti; y cuarto, el actual gobernador Solá).

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