Hillary Clinton llamó a Cristina por el escándalo de WikiLeaks
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Cristina de Kirchner junto a Hillary Clinton.
El llamado desde Estados Unidos se produjo luego de que se filtraran informes diplomáticos confidenciales a través del sitio de internet Wikileaks, en los que quedó al descubierto la intención de la administración de Barack Obama de conocer detalles acerca de la salud física y metal de la primera mandataria argentina y del carácter de su fallecido esposo, Néstor Kirchner.
Por el escándalo, la funcionaria norteamericana inició una ronda de contactos con algunos líderes mundiales para explicar el contenido de los cables reservados y ofrecer disculpas, según dijo ella misma en la conferencia de prensa que ofreció esta semana en Washington.
Antes de que Clinton telefoneara a Cristina, la agregada de prensa de la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, Shannon Farrell, había negado nuevamente que esa sede diplomática se dedicara al "espionaje".
"No somos espías, no hacemos espionaje, recabamos información, igual que un abogado, un periodista. El hecho de que lo hagamos en privado no significa que seamos espías", remarcó Farrell en declaraciones a varias radios porteñas.
Pero, además, luego de que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, rompiera el silencio oficial y considerara que los cables que se filtraron en WikiLeaks son "una estupidez", este jueves continuaron las repercusiones.
El embajador argentino en Alemania, Victorio Taccetti, evaluó que la información confidencial de las embajadas norteamericanas en el mundo es "típica de las revistas del corazón".
"La información que ha trascendido sobre Alemania es referida a la personalidad de los líderes. Uno puede estar más o menos de acuerdo con la línea ideológica, pero en un país como éste nadie llega al gobierno si no es un buen político. Los comentarios son muy livianos", apuntó Taccetti.
Entre los miles de cables diplomáticos que se filtraron, el Departamento de Estado pidió a la Embajada saber: "Cómo controla Cristina Fernández sus nervios y su ansiedad. Cómo afecta el estrés a su conducta con sus asesores y en su proceso de toma de decisiones" y "Qué medidas toman sus asesores para ayudarla a manejar el estrés", entre otros puntos.
Los comunicados también hablaron de Aníbal Fernández; del ex presidente Kirchner; del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri; del intendente de Tigre, Sergio Massa; del ex jefe de Gabinete Alberto Fernández y del gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli.
En ese sentido, se conoció que tras la derrota electoral que el kirchnerismo sufrió en 2009, el consejero político de la Embajada estadounidense, Thomas Kelly, aseguró que Scioli no iba a romper su alianza política con el santacruceño porque no quería ser "golpista".
Según Kelly, Scioli, consultado sobre si podría irse del oficialismo tras el fracaso electoral, habría respondido: "Si yo lo hago, ellos podrían caer. Y yo no soy un golpista".




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