A menos que se lo vuelva a pedir el Presidente, los kirchneristas porteños por el momento no avanzarán en dar más subsidios para el Hospital Francés de la Capital Federal, que se encuentra en proceso de quiebra y que ya recibió $ 8 millones de las arcas de la Ciudad de Buenos Aires, aunque pertenece a la órbita de Nación.
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Néstor Kirchner, a principios de año, comprometió su ayuda cuando se desató el conflicto y ahora los empleados del Francés insisten en recibir más beneficios públicos y hasta reclaman la estatización. A partir de la promesa del Presidente, la Legislatura porteña -con el voto de casi todas las bancadas- sancionó una norma que le otorgó a la entidad un subsidio de $ 8 millones para pago de sueldos atrasados. Fue en los primeros días de la asunción de Jorge Telerman, formalmente, en reemplazo de Ibarra.
Ayer, nuevamente los empleados del hospital iniciaron una protesta acampando frente a sus instalaciones: pretenden, claro, que la entidad se estatice al estilo de otras expropiaciones que llevaron adelante los legisladores de la Capital Federal.
Sin embargo, el tema del Francés es más complejo. Para empezar, depende del sistema de salud de Nación, ya que la Ciudad sólo administra sus hospitales públicos y así el gobierno designó en abril pasado a José Luis Salvatierra como interventor.
Déficit
Hasta ahora no hay legislador ni funcionario que plantee la estatización del establecimiento como querrían los empleados, mientras Salvatierra sostiene que el hospital estaría sobredimensionado en personal. Habría unos 1.400 empleados no médicos de los cuales hay 500 administrativos, una cantidad que no reúnen dos hospitales porteños en conjunto. Ese personal, para atender 250 camas con las que cuenta el Francés, propiedad de unos 25 mil asociados de una entidad filantrópica que lo administraba hasta que cayó en quiebra.
Actualmente se adeudan salarios y el déficit, según un informe del ministro de Salud porteño, Alberto De Micheli, rondaría los $ 3 millones mensuales.
El funcionario, además, dio cuenta del pedido de estatización por parte de un diputado nacional -Carlos Tinnirello- que llegó a su despacho con un grupo de delegados gremiales de la institución.
La Ciudad, por otra parte, le niega a Salvatierra la posibilidad de que se le deriven al Francés prestaciones que se realizan en los hospitales porteños, ya que no lo contemplan las normas de la Ciudad ni el Presupuesto de Salud.
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