El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, recibirá hoy a los piqueteros duros Raúl Castells y Néstor Pitrola con un «no». Más allá de la decisión de recibirlos, una tenue señal de distensión, el gobierno tiene decidido rechazar los puntos centrales de las demandas de sus visitantes, centradas en incorporar casi un millón de planes sociales -dicen que hay 900 mil desocupados que no reciben asistencia- y, en paralelo, aumentar el subsidio de $ 150 a $ 300. Será de todos modos un avance: desde marzo último, ningún ministro de Kirchner se reúne con la rama más combativa del universo piquetero.
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