Ibarra arma alegato como última chance

Política

El kirchnerismo porteño ha comenzado a imaginar el fin del juicio político contra Aníbal Ibarra. En esa especulación, se entiende, se habla ya de la destitución definitiva del jefe de Gobierno porteño, suspendido en su cargo desde el 14 de noviembre pasado. Hasta ahora, los que responden al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se atan a la consigna de «acompañar a Ibarra», pero están preparados para un eventual acuerdo con Jorge Telerman, el suplente de Ibarra, a quien también la oposición ve ya gobernando hasta 2007 -fin del período- en una alianza con el oficialismo.

Testimonio más o testimonio menos, Ibarra sabe que en el juicio político, en definitiva la resolución sobre si regresa a su casa o a su despacho, no está sujeta a las declaraciones (a menos que surjan novedades insospechadas, claro). Sin embargo, confía en dos fechas: 28 de febrero y 2 de marzo. La primera es la de los alegatos de defensa y de acusación; la segunda es una oportunidad más que tendrá el jefe de Gobierno para hacerse oír y más que aportes de datos, Ibarra se convence sobre que debe aportar argumentos a quienes hoy dudan sobre su responsabilidad en la tragedia de Cromañón.

Complicado

Cuenta, como desde el principio, con dos votos leales (la ibarrista Laura Moresi y el socialista Norberto La Porta), pero agrega el del kirchnerista Sebastián Gramajo, ex funcionario del gobierno porteño, cuya terminal está en la Secretaría de Cultos de la Nación, pero necesita tres más para volver a su puesto.

«Está complicado»,
admite el propio Ibarra a los suyos. La falta de voluntades agita la interna dentro del kirchnerismo donde el díscolo Helio Rebot, no sólo se manifiesta con argumentos contra Ibarra sino que se ha convertido en el principal vocero de la Sala Juzgadora en ese sentido. Rebot -ex macrista igual que su referente político, el diputado Jorge Argüello- anima el grupo de cuatro legisladores (junto a Elvio Vitali, Chango Farías Gómez y Miguel Talento) que viene cuestionando la conducción de la bancada que ejerce Diego Kravetz, el joven abogado de empresas expropiadas que responde a A. Fernández. El resto de la bancada (10, incluido Kravetz) se mantiene en sintonía. Lo cierto es que Vitali también como Rebot pertenece a la Sala de Juzgamiento, pero su actitud no es tan rígida, ni tampoco, como su par, terminaría animando una corriente porteña adversa al jefe de Gabinete. Aún así, le resta a Ibarra conocer qué harán los dos legisladores del ARI, a los cuales Elisa Carrió les instruyó que «no se dejen presionar» y voten «a libertad de conciencia».

La líder del ARI se reunirá en los próximos días nuevamente con los dos legisladores de su partido que integran la Sala de Juzgamiento para monitorear cómo sigue el proceso.

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