Explotó dentro de la Alianza la guerra por los casinos en la Capital Federal. La dupla Carlos Chacho Alvarez-Darío Alessandro le exigió por escrito a Aníbal Ibarra que prohíba el juego. Este, en cambio, acepta esa herencia de Menem porque le aporta fondos. Más que una cuestión ética, hoy parece una interna del dúo Alvarez-Alessandro contra el solista Ibarra en el partido.
Diputados nacionales de la Alianza chocaron ayer con los diputados del Frepaso de la Capital Federal al pedirles por escrito que den marcha atrás con el proyecto de ley que permitiría instalar casinos en la Capital Federal. Tal como anticipó este diario, el tema, que será tratado mañana en el recinto de la ciudad, partió al bloque aliancista de la Legislatura porteña: el Frepaso quiere sancionar la ley y permitir los casinos, pero la UCR quiere prohibir las salas de juego. Ahora, se agrega la pelea dentro del Frepaso, de legisladores nacionales contra los porteños.
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Ayer, desde el Congreso, los diputados nacionales enviaron una carta a los porteños de la Alianza en la que les dijeron: «La coalición ha sostenido históricamente un rechazo de fondo a la instalación de esos establecimientos en la ciudad y este punto constituyó uno de los ejes centrales de la propuesta programática». Agregaron: «Esa oposición fue unánime y la crítica no fue coyuntural ni oportunista, sino que se basó en los principios firmes y claros, por lo que debemos oponernos a la frivolidad y el desprecio por la cultura del trabajo que se encarna en los Casinos». La carta, fue firmada por el hiper chachista Darío Alessandro, otros frepasistas y radicales, como Jesús Rodríguez,Pedro Calvo y Marcelo Stubrin. Fue dirigida al «señor diputado del bloque Alianza», y todas las miradas apuntaron al presidente de la bancada, Ariel Schifrin, quien pilotea el acuerdo con la oposición para sancionar la norma, que en el punto del casino deja a consideración de la Legislatura su instalación. «Vamos a votar la ley y el artículo del casino, porque la posición progresista en la gestión es más compleja que cualquier declaración», refutó Schifrin a la réplica de sus pares de la Cámara baja.
La Legislatura porteña tiene previsto tratar mañana en el recinto el proyecto de ley de juego, que tal como impone la Constitución local regulará y controlará la actividad en el distrito, pero mientras tanto, el jefe de Gobierno de la ciudad ya firmó un convenio con Lotería Nacional para que reporte al distrito un porcentaje del producido de las apuestas, incluso las del casino flotante que provocó una puja entre la Nación y la Capital por el dominio de las aguas donde está amarrado, en la ribera porteña del Río de la Plata. En ese momento, la Alianza firmó en la Legislatura una declaración en contra de la instalación del juego, al que también se opuso Gustavo Béliz, aunque ahora sus legisladores promueven el despacho de la discordia.
El Frepaso, por ahora, dará los votos al negocio que se elaboró en comisión, que preside el belicista Enrique Rodríguez, y una parte del bloque Encuentro (cavallistas, belicistas y peronistas) está dispuesta a acompañar la medida. En cambio, se negarán a apoyarla los socialistas y radicales de la Alianza y la mayoría de los monobloques (hay una docena en la Legislatura). Por caso, el delarruista Jorge Enríquez, vicepresidente de la casa, reforzó ayer la negativa diciendo que «fomentar el juego es fomentar el vicio social, en momentos en que la situación económica es crítica» y se opuso también a las máquinas tragamonedas.
Convenio
Se calcula que la ciudad pierde $ 70 millones al año de apuestas en juegos de azar que recolecta la Lotería Nacional para los fondos del ministerio de Acción Social a cargo de Graciela Fernández Meijide. Ibarra, firmó un convenio con la Lotería que la Legislatura aún no aprobó, mediante el cual se reintegrará un porcentaje de esas apuestas, incluso las del casino flotante al que se opuso en su momento el gobierno porteño y que hasta intentó clausurar la gestión de Fernando de la Rúa en la Capital. Si la ley que se debatirá termina prohibiendo los casinos en el distrito, la polémica por el flotante contará con un nuevo capítulo, pero además, Ibarra tendría que rever la letra del contrato con el que piensa recaudar cerca de $ 30 millones para destinarlos a la construcción de viviendas.
Por otra parte, la norma que se intentará aprobar permite que los bingos existentes permanezcan hasta finalizar sus concesiones. En ese sentido, el belicista Jorge Srur aclaró ayer: «La ciudad no puede permitir casinos privados, porque así lo dice la Constitución; se está hablando de casinos de la ciudad», explicó al sostener su defensa de la norma.
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