Aníbal Ibarra, que gobierna la Capital Federal y preside ahora el Frepaso residual, sumó ayer su pedido de renuncia del ministro de Economía y consideró que la salida de la crisis que vive el país se soluciona con la devaluación de la moneda y una desdolarización previa.
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El jefe de Gobierno porteño reunió de urgencia a primera hora de la tarde a su gabinete de la Ciudad, para adoptar algún tipo de medidas frente a los saqueos y disturbios que a esa hora comenzaban a avanzar sobre la Capital Federal.
El Gobierno de la Ciudad pidió luego una reunión con supermercadistas para tratar de concentrar la ayuda de alimentos a los sectores más necesitados por la vía institucional, pero final-mente terminó haciendo un acuerdo con el Mercado Central para la compra de raciones de comida con las que duplicarán las que habitualmente distribuyen en comedores comunitarios o a través de Cáritas y del Ejército de Salvación.
«La resolución del conflicto debe ser política -opinó Ibarra-, y es necesaria la salida del ministro de Economía.»
El frepasista dijo que «hay una necesidad evidente de producir un cambio profundo en el rumbo económico, y Cavallo está aferrado a la convertibilidad y al déficit cero que a esta altura es un esquema agotado que produjo la parálisis de la economía, la caída de la recaudación y el retiro de ayuda internacional».
Sobre la devaluación del peso, el frepasista consideró que «hay que reconocer que estamos en default y recuperar la política cambiaria y monetaria. De la convertibilidad se sale en forma ordenada, preservando los intereses de la sociedad, o se sale por decisión de los mercados».
En otro sentido, Ibarra se pronunció en contra del decreto del estado de sitio, por considerar «que la solución a los conflictos no pasa por ahí».
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