El rechazo al aborto terminó absorbiendo la agenda de la veintena de obispos que, liderados por Jorge Bergoglio, culminaron ayer la 144ª reunión de la Comisión Permanente del Episcopado. Ni siquiera el arduo trabajo de la Pastoral Social de Jorge Casaretto para reactivar una mesa de diálogo que trabaje por la inclusión social pudo eclipsar el enfático rechazo del Episcopado al aborto. Al cerrar tres días de deliberaciones, la Comisión Permanente del Episcopado exhortó a todos los obispos y sacerdotes del país a que lean este domingo en todas las parroquias el documento en el que consideran que el aborto significa «asesinar a un inocente».
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Los obispos elaboraron un documento en el que, con lenguaje coloquial, pero directo, condenaron la interrupción de los embarazos en todos los casos, incluso en los autorizados por el Código Penal, como cuando se trata de una mujer insana violada y menor de edad. Pero los recientes casos de La Plata y de Mendoza donde jóvenes discapacitadas se sometieron a abortos, con aval judicial, luego de haber sufrido violaciones, obligaron a la Iglesia a defender sus principios.
«Lo trágico de esa situación no puede hacernos olvidar que podemos asesinar a un inocente», subrayaron los prelados y pidieron «no sembrar la cultura de la muerte» en la sociedad.
También manifestaron su «deseo de valorar cada una de las vidas que se engendran y que ya son un ser constituido en el vientre de la madre», al tiempo que señalaron que buscarán « impedir la legalización del aborto». El tema, más allá de las convicciones religiosas que defiende el Epsicopado, volvió a enfrentar a la Iglesia católica con el gobierno de Néstor Kirchner. Tanto que el oficialismo, en vez de mostrar un perfil bajo a partir de los recientes casos de aborto autorizados por los magistrados, prefirió pedir -a través de la diputada ultrakirchnerista Diana Conti- juicio político a una jueza que había rechazado una intervención de este tipo.
Felicitación
No sólo eso. El ministro de salud, Ginés González García, recibió el martes último a la madre de la joven mendocina, la felicitó por la pelea que daba para que su hija pudiese abortar -finalmente lo hizo- y le manifestó su total apoyo, mientras que los obispos de la Conferencia Episcopal Argentina, a través de un pronunciamiento, denunciaban que este debate conduce a la posibilidad de implementar la legalización del aborto.
Otro tema analizado por las autoridades eclesiásticas y que tensa la relación con el gobierno fue la postulación del obispo de Puerto Iguazú, Joaquín Piña, a convencional constituyente por un frente que se opone al intento reeleccionista del gobernador de Misiones, Carlos Rovira, aliado al kirchnerismo.
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