29 de octubre 2002 - 00:00

Inédito: jueza citó a Menem y Duhalde por puja en el PJ

Derivación insólita y penosa tuvo ayer la pugna en el justicialismo: la jueza María Servini de Cubría, además de tener que suspender el congreso que hoy convocaron los duhaldistas bonaerenses desde el gobierno, decidió citar para el jueves en su despacho a Carlos Menem y a Eduardo Duhalde. Como si fueran chicos o, en su defecto, gente que asuma responsabilidades ante el divorcio partidario. Fue el oficialismo el que más se molestó con la magistrada: desde la Casa Rosada sostuvieron que se había «extralimitado» en sus funciones, amenazaban con algún tipo de sanción y, por si fuera poco, igual mantuvieron el congreso para esta tarde en Parque Norte. La ley es la del poder, entienden, y ayer confiaban en reunir 650 congresales (402 del interior, 250 de Buenos Aires), la mayoría reunida desde la SIDE y algunos quizás traídos a la Capital con aviones ad hoc. Nadie sabe quién paga movilidad y estadía, pero eso es lo menos importante.

El duhaldismo invoca a la «transparencia» como motivación del congreso, para incorporar a la junta electoral nuevos miembros que respondan a otros candidatos (De la Sota o Kirchner, los mismos que se negaron a inscribir en la competencia) y, de paso, postergar la fecha de las internas. Nada mejor -se ufanan con dudoso humor- que haya internas en verano, sea mediados de enero o febrero. O nunca. Como es lo que supone buena parte del menemismo, el que se nutre de información preciosa: el jueves pasado, ante varios íntimos (Camaño, Barrionuevo, Pampuro) a Duhalde le reconocen la siguiente frase: «La estrategia es quedarse». Otros allegados al Presidente disimulan esta pretensión: juran que se van el 25 de mayo y que habrá un acuerdo con Menem. Palabra de peronista.

La gente de Rodríguez Saá se irritaba, curiosamente, como la menemista. Ya les parece exagerado la intervención de Duhalde en el PJ y, además, que se impongan nuevos miembros a la junta electoral. Pero consentían ayer, al igual que Menem, quizás porque saben que Kirchner no irá a la interna y debido a que De la Sota, funcional al gobierno, hará lo que éste decida. «Si entró por la ventana, ¿por qué se va a ir por la puerta grande?», argüía un menemista que imagina no sólo más tensiones sino algún tipo de conflicto en el futuro. Lo único que le faltaba al país.

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