3 de abril 2006 - 00:00

Insiste Uruguay en reunión Kirchner-Tabaré esta semana

La puja que enfrenta al país con el Uruguay por la instalación de dos plantas productoras de celulosa en Fray Bentos arranca la semana en el punto más lejano al acuerdo. Es cierto que se avanzó algo desde el encuentro Kirchner-Vázquez en Santiago de Chile, pero no hay certidumbre de que no regresen los cortes de pasos internacionales o que las obras continúen sobre el río Uruguay. Funcionarios de Vázquez creen que la cumbre con el presidente argentino puede realizarse esta semana, aunque nadie atina a poner una fecha. La firma Botnia, una finlandesa que promete producir un millón de toneladas anuales de pasta celulósica, el equivalente a las cinco que tiene en el país de origen, sigue sin frenar la construcción, aunque ahora promete hacerlo para Semana Santa. El gesto de cancelar trabajos durante esos días, haciéndolos coincidir con la vacación del personal, busca rescatar los beneficios de la actual tregua y evitar que todo empeore.

Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez.
Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez.
El canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, señaló que el encuentro entre Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez para refrendar el Acuerdo de Anchorena «se realizará esta semana» sobre «la base de un texto común, acordado, que garantice el monitoreo conjunto» de las plantas de celulosa de Fray Bentos. Por su parte, el gobierno argentino todavía espera una respuesta de Tabaré sobre la contrapropuesta enviada el jueves, en la cual exigía un detalle exhaustivo de los procesos que evitarían el derrame de químicos en el río Uruguay una vez que las procesadoras de la española ENCE y la finlandesa Botnia comiencen con la producción.

En tanto, anoche los vecinos que conforman la Asamblea de Gualeguaychú dijeron que el miércoles se termina la tregua y podrían volver los cortes del puente. Una fuente del gobierno nacional, que sigue de cerca las negociaciones entre los países, dijo ayer a este diario que para fijar la fecha de la nueva reunión «es fundamental detallar en el documento cuál será el tratamiento que se les dará a esos gases y líquidos resultantes; algo a lo que Uruguay todavía no respondió oficialmente».

Ayer, el propio Tabaré Vázquez condicionó la realización del encuentro al avance que pueda lograrse esta semana en torno al nuevo documento. «Hemos perdido tanto tiempo con los piquetes, que bueno, podemos tomarnos unos días para hacer las cosas lo más adecuadamente posible», dijo con cierta ironía durante una visita oficial que realizó al complejo termal del Arapey, en Salto.

Para Gargano, en tanto, es importante el seguimiento común a través de la « constitución de un grupo técnico binacional que controle la gestión de la construcción y el funcionamiento de las plantas de celulosa para garantizar» el cuidado del medio ambiente.

Este fue el punto que la semanapasada frustró la cumbre que los presidentes iban a protagonizar en la quinta presidencial La Anchorena, a 30 kilómetros de Colonia del Sacramento. El otro motivo de la suspensión fue la decisión de la empresa Botnia de no paralizar las obras, pese a que formalmente había anunciado que paralizaría desde el 7 de abril los trabajos para facilitar las negociaciones entre ambos países por el diferendo diplomático.

La compañía finlandesa -que ya tiene avanzado 50% de las obras sobre la costa del río Uruguay- comunicó este fin de semana al presidente Vázquez su disposición a parar durante Semana Santa, entre el 9 y el 15 de abril, período que coincide con la licencia que suelen tomar los obreros afiliados al sindicato de la construcción (SUNCA).

Entre los elementos que parecen asegurar que Botnia no abandonará su proyecto se cuenta no solamente el avanzado estadode las obras, sino que 27 ingenieros uruguayos viajaron el fin de semana rumbo a Finlandia para entrenarse en todos los procesos de producción de pasta de celulosa.

La situación de ENCE, en cambio, es diferente porque aún no comenzó a instalarse en la zona, lo que le permite moverse con mayor libertad respecto del conflicto sindical con los obreros contratados, un escenario muy diferente del que enfrenta la otra pastera.

El otro frente que las autoridades argentinas buscan contener es el de los asambleístas de Colón y Gualeguaychú, que ayer volvieron a reunirse para analizar la situación generada por la indefinición de la cumbre presidencial y anticiparon que de seguir postergándose ese encuentro podrían reinstalar las barricadas en los puentes internacionales. Pero no sólo atan esa decisión a la realización de la reunión en Anchorena, sino que también aseguran que si Botnia no detiene las obras en los próximos días, «existe amplia voluntad para volver a sentarse sobre las rutas». «Si Botnia no para, no habrá documento entre los presidentes que pueda controlar el malestar de muchísima gente que ya está dispuesta a bloquear nuevamente los pasos», anticipó un ambientalista de Gualeguaychú en diálogo con este diario.

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