29 de octubre 2001 - 00:00

Insisten en derogar los poderes especiales

El Congreso volverá a intentar desde mañana la derogación de los poderes especiales otorgados a Domingo Cavallo en marzo de este año. En medio de una semana de definiciones en el gobierno y con la presión de los mercados, los legisladores -incluso algunos radicales- optaron por insistir una vez más con esa idea que, aunque cada día menos trascendente, en el gobierno consideran desestabilizante. Esta vez el intento será tanto en senadores -algunos oficialistas y toda la oposición- como en diputados, allí por parte del PJ, el ARI, frepasistas y radicales disidentes. En la Cámara Alta está todo listo para sancionar el proyecto, pero en Diputados -a pesar de que Raúl Alfonsín intervendrá en el tema- será casi imposible que el PJ y los disidentes consigan número para hacerlo.

La semana pasada los diputados opositores intentaron en tres ocasiones sancionar una ley que eliminara las facultades especiales, pero en ninguno de esos casos consiguieron el número suficiente. Ahora, por lo menos en el Senado la situación puede variar.

En la Cámara Alta desde la semana pasada existe un dictamen de comisión del proyecto presentado por el radical bonaerense Leopoldo Moreau que, gracias al apuro que él mismo tramitó con los peronistas, ya está listo para bajar al recinto. Así la iniciativa ya pasó por las manos del pampeano Carlos Verna, en la comisión de Presupuesto y Hacienda, y de Jorge Yoma que ya terminó de juntar las firmas necesarias en la comisión de Presupuesto y Hacienda.

• Dentro del reglamento

Con ese antecedente el proyecto estaría en condiciones reglamentarias para ser tratado y por lo tanto el PJ no necesitaría reunir una mayoría especial de dos tercios para presentarlo sobre tablas. En lenguaje del Senado, sería casi imposible que no lo sancionaran, salvo que la negociación con los gobernadores por la coparticipación le ponga un freno a los peronistas a último momento.

Al mismo tiempo el Comité Nacional de la UCR estará muy activo con dos reuniones donde se va a debatir tanto la existencia de los poderes especiales como la relación del radicalismo con el gobierno.

El martes a las 15, Raúl Alfonsín se sentará con las cabezas de bloque de Diputados y el Senado, sólo radicales, para definir la posición que el radicalismo tomará en las sesiones de ambas cámaras. El encuentro va a ser similar al que mantuvieron los mismos protagonistas en marzo pasado, un días antes de que el Congreso le otorgara los poderes a Cavallo quién los había puesto como condición para hacerse cargo del Ministerio de Economía. En ese momento los radicales pusieron como condición que no se permitiera la privatización del PAMI, la recaudación de impuestos y el Banco Nación. Con la expectativa de las nuevas medidas económicas es posible que ahora, siete meses después, vuelvan a pedir lo mismo.

El Comité de la UCR también se reunirá esta semana con las cabezas del partido de todos los distritos. Será el primer encuentro después de las elecciones y si bien se espera una catarsis general con muchas protestas contra el gobierno no existirían posibilidades que, en medio de tantos dirigentes, se tome alguna decisión en torno a la relación de la UCR con el Poder Ejecutivo.

Fortunato Cambareri, secretario del bloque radical, ya dio una idea de lo que puede suceder en cuanto a la definición de los poderes especiales: «Nosotros vamos a seguir con la misma estrategia que la semana pasada. No vamos a acompañar el intento de sacar los poderes al Poder Ejecutivo», dijo, aunque esa posición no es sostenida por todo el bloque UCR.

Con las directivas del primer encuentro con Alfonsín, los radicales decidirán si concurren o no a la sesión especial de Diputados programada para mañana a las 11.

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