4 de mayo 2001 - 00:00

Insistió en el No a una candidatura

Raúl Alfonsín recibió ayer de boca de dos coroneles del Frepaso la respuesta negativa de Chacho Alvarez sobre una candidatura a senador nacional. Fue en la reunión que mantuvieron con él los diputados Darío Alessandro y José Vitar en el departamento de la avenida Santa Fe que posee el ex presidente. Cuando Alfonsín les reiteró su idea de que el ex vice debía encabezar la lista de senadores porteños, Alessandro y Vitar al unísono le contestaron que en público y en privado Alvarez ha explicado en varias oportunidades su negativa a ese proyecto, que también alienta Aníbal Ibarra.

Igual Alfonsín reiteró sus dos argumentos en favor de esa candidatura. Uno es personal y subjetivo. «En la situación personal que vive hoy Chacho nada mejor para salir que algo de protagonismo, y una candidatura es protagonismo», diagnosticó el abogado de Chascomús sobre la tendencia anímica de Chacho a huir de los centros poblados y a recluirse a solas en su dormitorio.

Tándem perfecto

El segundo argumento es político: «Con mi candidatura en la provincia de Buenos Aires y la de Chacho en la Capital haríamos un tándem perfecto para lograr nuestro objetivo principal de campaña, que es nacionalizar los comicios a senador», ensayó Alfonsín en la mesa de arena. Además, explicó, «eso le va a permitir a la militancia ver cómo se recrear el espíritu original de la Alianza, quizás con no tanta fuerza como en el '97, pero sí para recuperar espacio».

Los contertulios tomaron nota pero le retrucaron que era un cuadro muy interesante, pero que tratándose de Chacho lo personal está ante todo.

El resto de la reunión tuvo su miga. Alfonsín y los coroneles que Frepaso acordaron integrar una mesa bipartidaria para negociar las candidaturas en todo el país y evitar que se desmadren las peleas inter-nas en las provincias. Esto quiere decir montar algún mecanismo que en una mesa chica con los altos mandos el Frepaso compense la negativa de la UCR en la mayoría de las provincias a ceder candidaturas a un chachismo muy poco significativo.

Vitar citó como ejemplo las dificultades que tiene él como interventor en el Frente Grande de Mendoza, adonde debe arbitrar en la pelea perpetua que mantienen el vicegobernador Juan González Gaviola y la esposa de Alberto Flamarique, Cristina Zuccardi. Esta tumultuosa diputada estará presente hoy en la reunión de la mesa nacional del Frente Grande para quejarse de que Vitar le impugnó fichas de afiliación por haber sido obtenidas según una «metodología clientelar», algo que ella naturalmente niega.

Luego de despedir al dúo frepasista, el ex presidente se fue corriendo al predio Parque Norte, donde asumía la nueva conducción de la UIA, oportunidad que aprovechó para reunirse brevemente con Fernando de la Rúa y transmitirle el contenido de su charla.

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