Insólito: aún no terminó el escrutinio en Buenos Aires
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Luis Patti y Osvaldo Mércuri
No es un detalle menor: en más de un caso, en función de a qué sector corresponda el edil en disputa, quedará definido el control del Concejo Deliberante.
El recuento permitió desanudar dos conflictos: en La Plata, el Frente para la Victoria había festejado que se quedaba con las seis bancas provinciales en juego. Pero -aunque todavía hay una demanda pendiente- dos serán para el vecinalismo filokirchnerista de Pablo Bruera y Carlos Quintana.
En tanto, en la Segunda Sección (norte bonaerense), el peronismo duhaldista consiguió, sobre la hora, un escaño más: Graciela Rego, engordó a tres el número de diputaciones para el PJ bonaerense, mientras el FpV se quedó con seis y la UCR obtuvo dos.
Al margen de esos casos, no se esperan nuevas variaciones sobre legisladores provinciales a pesar de que todavía falta el recuento de urnas en parte del conurbano sur, la Cuarta Sección (Noroeste), la Quinta ( costa atlántica), la Sexta (sur provincial) y la Séptima (centro). Tampoco hubo cambio alguno respecto de los legisladores nacionales: para el Senado, el FpV se quedó con las dos bancas por la mayoría, que ocuparán Cristina Fernández y José Pampuro, y el PJ se apropió de la tercera, en la que se sentará desde el 10 de diciembre Chiche Duhalde.
En tanto, el reparto de los 35 escaños de diputados nacionales quedó conformado como se planteó inicialmente: 18 para el FpV, 6 para el PJ (a pesar de que «Manola» Rico no integrará el subloque duhaldista), 3 para el ARI, 3 para la UCR, 3 para PRO y 2 para Luis Patti.
Los apoderados, ansiosos por ganar en tribunales lo que no lograron en las urnas, obligarona la Justicia a hacer horas extras. De hecho, la secretaria del juzgado de Blanco, Belén Vergara, y la prosecretaria, Liliana Adamo, no interrumpieron el recuento ni los fines de semana.
Es más: en algunas ocasiones tuvieron que actuar de árbitros e intervenir para que las diferencias políticas no deban suturarse en la sala de primeros auxilios. Por momentos, resulta un trabajo insalubre fiscalizar votos ajenos.
Dos sábados atrás, por ejemplo,los empleados del juzgado de Blanco intercedieron en una riña entre dirigentes del pattismo de Lomas de Zamora y sus aliados vecinalistas, sector que conduce Jorge Ferreyra, fallido candidato a diputado provincial, cercano a Osvaldo Mércuri.
Ferreyra y los delegados de Patti se reprochaban mutuamente haberse cortado boletas hasta que la respuesta a una blasfemia fue un puño.
Forcejeos similares hubo entre frentistas y alakistas en La Plata.




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