El peronismo confía en cerrar finalmente pasado mañana el juicio político a la Corte. La UCR, si bien formalmente todavía mantiene la negativa a dar quórum, comenzó a exhibir más señales favorables a facilitar número para la sesión.
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Los gobernadores radicales -entre ellos, el catamarqueño Oscar Castillo, el chubutense José Luis Lizurume y el rionegrino Pablo Verani-son los que se muestran siempre más predispuestos a negociar una salida que alivie la tensión entre la Corte y el gobierno nacional y entre este último y los distritos del interior. Roberto Iglesias, gobernador de Mendoza, hizo pública una actitud conciliadora con el Ejecutivo nacional que sólo se había hecho explícita a puertas cerradas en el bloque radical. El proceso contra los nueve ministros « no puede prolongarse en el tiempo», subrayó el mandatario mendocino, al mismo tiempo que reconoció ser « representante del partido ante el Gobierno por el conflicto de la Corte».
En la intimidad de la bancada que conduce Horacio Pernasetti, adelantaron hace varias semanas la posición del mendocino sus comprovincianos Víctor Fayad y Aldo Ostropolsky, quienes -junto al cordobés Luis Molinari Romero-exhibían más predisposición a bajar al recinto lo antes posible con la excusa de voltear al máximo tribunal.
Aun cuando sabían que el oficialismo cuenta con votos suficientes para evitar que la acusación que impulsan el ARI de Elisa Carrió, lo que queda del Frepaso, el radicalismo y los rebeldes del PJ, encabezados por el kirchneriano Sergio Acevedo, responsable de la Comisión de Juicio Político, llegue a hacerse efectiva. Mañana, los radicales volverán a deliberar a puertas cerradas, no obstante la resistencia de quienes firmaron el despacho contra la Corte -el chaqueño Angel Geijo, el misionero Hernán Damiani, el santafesino Carlos Iparraguirre, el riojano Benjamín Nieto Brizuela y la rionegrina Marta Milesi-que se oponen a cualquier acuerdo con el justicialismo.
A lo sumo, tal cual viene sosteniendo en público Pernasetti,se avienen a devolver a comisión el dictamen y fijar el debate para una fecha acordada. O a dar quórum en el caso de que el PJ logre sentar 129 legisladores con ayuda de provinciales y cavallistas, algo que parece imposible porque obligaría a disciplinar a todos y contar con asistencia perfecta en el plenario.
•Máxima
El santacruceño Acevedo sostuvo que los diputados que firmaron la acusación mantienen «la posición máxima de lograr tener los votos para la acusación, pero mientras no lleguen a conseguirlo no darán quórum». « Sólo si consiguen el piso de 129 diputados se buscará la vuelta a comisión», adelantó la táctica.
El apuro del bloque oficialista por dar por terminado el juicio político está condicionada por dos variables: por un lado, la necesidad de definir la situación de la Corte y, por el otro, la licencia que tramita Humberto Roggero. El jefe de bancada podría ser designado embajador en Italia o tomar una licencia de seis meses para terminar su proceso de rehabilitación del grave accidente que tuvo hace un año.
La presencia del diputado cordobés como presidente de bloque resulta un punto crucial para lograr cierto equilibrio que permita mantener unido al bloque, que se encuentra atravesado por las internas políticas y, también, por distintas posturas en torno del enjuiciamiento.
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