7 de febrero 2008 - 00:00

Juntitos Macri y Fernández

Antes de sualmuerzocon AlbertoFernández,MauricioMacri visitóla BibliotecaMiguel Canéjunto alescritorbritánicoJulianBarnes.
Antes de su almuerzo con Alberto Fernández, Mauricio Macri visitó la Biblioteca Miguel Cané junto al escritor británico Julian Barnes.
«Destrabemos los temas burocráticos y nos juntamos a almorzar una vez por semana, ¿te parece?» La propuesta de Alberto Fernández despertó una sonrisa agria en el rostro de Mauricio Macri, quien ayer abandonó la Casa Rosada con nuevas promesas del jefe de Gabinete pero sin ningún acuerdo en concreto.

El alcalde de la Capital Federal debió tolerar un menú kirchnerista bastante alejado de sus gustos refinados. Tomates rellenos, lomo con legumbres y una isla flotante de postre. Macri y Fernández dejaron ayer de lado la repetitiva y previsible pirotecnia verbal que suelen dispensarse a través de los medios para explorar el terreno de las millonarias obras públicas conjuntas entre la Nación y la Capital Federal. Superada la temporada electoral, el jefe de Gobierno porteño recibió el lunes una invitación telefónica del jefe de Gabinete a la Casa Rosada para repasar la agenda de obras de infraestructura para la Ciudad de Buenos Aires. El encuentro superó las dos horas y, obvio, la política se mezcló con el fútbol. «Vos me hablás de transferencias de la Nación a la Ciudad pero no me decís nada del pase de Bruno Urribarri de Boca a Argentinos Juniors», fue el chascarrillo del jefe de Gabinete, célebre hincha del club de La Paternal, para el ex presidente xeneize. El jugador mencionado por Fernández es, además, hijo del gobernador kirchnerista de Entre Ríos, Sergio Urribarri.

  • Promesas

  • De acuerdo con voceros macristas, el jefe de PRO no concretó ningún acuerdo ni transferencia de competencias de la Nación a la Capital Federal sino que se dedicó a escuchar nuevas promesas del jefe de Gabinete sobre la autopista ribereña, una faraónica obra ya prometida en 2003 incluso a Aníbal Ibarra, socio tangencial del kirchnerismo y enemigo declarado de Macri. La autopista ribereña, reclamada por Macri a la mismísima Cristina de Kirchner en su última visita a la Casa Rosada, es un proyecto conjunto de la Capital Federal con la Nación que requiere una inversión de alrededor de u$s 400 millones. Una suma nada despreciable para el Ministerio de Planificación de Julio De Vido ni para un Macri con aceitados contactos inmobiliarios y en constructoras. Hoy la Legislatura porteña votará el convenio que prevé el llamado a licitación para esa autopista de ocho carriles. «Desde ya que la aprobación del convenio abre el camino para la liberación de parte de los fondos desde la Nación», se entusiasmó ante este diario un ministro del gabinete macrista.

    El transporte metropolitano, la autopista ribereña y el puerto de la Ciudad, entre otros temas, estuvieron presentes en la charla de Macri y Fernández. Puntualmente, acordaron avanzar en relación con el aumento de frecuencias y obras de infraestructura para el subterráneo. Pero no se selló ningún acuerdo ni nueva transferencia de competencias a la Capital Federal. Por ahora, el único triunfo que obtuvo el macrismo fue que Cristina de Kirchner incluyera en el temario de sesiones extraordinarias del Congreso el traspaso de competencias en materia penal en lo relativo a delitos castigados con menos de tres años de prisión.

    La posible transferencia del puerto de Buenos Aires a la órbita de la Capital Federal, reclamada por Macri, no es un tema menor para el matrimonio Kirchner. Cristóbal López, empresario amigo del ex presidente, entre otros negocios, es el presidente de la empresa Casino Club, que en todo el país tiene la concesión de 19 salas de juego, entre casinos y tragamonedas. Entre ellas, se destaca la adquisición de 50 por ciento del casino de Puerto Madero y la administración de las máquinas tragamonedas en el Hipódromo de Palermo. Antes de abandonar formalmente la presidencia, Néstor Kirchner firmó la prórroga de la concesión del Hipódromo a favor de López, habilitándolo a explotar las tragamonedas hasta 2032.

  • Puerto

    En relación con el puerto, Macri y Fernández también coincidieron en la necesidad de avanzar en la construcción de una terminal de llegada de cruceros de lujo, y recordaron que el turismo ya supera a la soja como fuente de ingresos para el país.

    La creación de una policía porteña, que había disparado las peleas más fuertes entre Macri y Fernández, apenas se abordó. «Nosotros ya votamos en el Parlamento para modificar la 'ley Cafiero', pero ahora es un tema que se limita al Poder Legislativo, con modificación de la Ley de Coparticipación y fuerte rechazo de las provincias. Ya no podemos hacer nada más», fue la angustiante respuesta que escuchó Macri de parte del jefe de ministros.
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