En un análisis lineal, Guatemala tendría en el escenario internacional y en la región más peso que la Argentina. Al menos esto podría asegurarse, si la definición dependiera de la comparación sobre la cantidad de jefes de Estado presentes en las recientes asunciones presidenciales en los dos países. Ayer, en la toma del poder del socialdemócrata Alvaro Colom en el estado centroamericano, viajaron hacia Guatemala 11 mandatarios. En el caso de Cristina de Kirchner, el 10 de diciembre visitaron Buenos Aires 9 jefes de Estado, todos latinoamericanos.
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Ayer saludaron a Colom los presidentes Alvaro Uribe ( Colombia) Oscar Arias (Costa Rica), Elías Antonio Saca (El Salvador), Martín Torrijos (Panamá), Felipe Calderón (México), Chen Shui-bian (Taiwán), Daniel Ortega ( Nicaragua), Manuel Zelaya (Honduras), Rafael Correa (Ecuador) y Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil). Obviamente también estuvo en Guatemala un clásico: el venezolano Hugo Chávez, que según todas las crónicas desplegó en el país sudamericano toda su verba bolivariana y antinorteamericana, además de presentar en sociedad su intención de formar un grupo de rescate internacional vía comisionados mundiales, para continuar manejando desde Caracas los rescates de rehenes en poder de las FARC. También asistieron a la asunción de Colom el príncipe Felipe de Borbón, otro clásico en representación de la Corona española, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza; y el titular del BID, el colombiano Luis Alberto Moreno.
Los enviados del gobierno argentino fueron el vicepresidente Julio Cobos y el subsecretariode Integración, Eduardo Sigal. Los dos mantuvieron una larga entrevista con Colom, donde el flamante presidente demostró mucho conocimiento sobre la vida de Juan Perón y Evita, se mostró fanático de Bariloche y Mendoza, y prometió visitas futuras a la Argentina. Como contrapartida, reconoció que no está en sus planes abandonar su sociedad comercial con Estados Unidos (está a punto de aprobarse un acuerdo de libre comercio con ese país y varios Estados centroamericanos) y dio a los enviados argentinos un dato clave: 25% del PBI guatemalteco corresponde a las remesas (envío de dinero mensual a familiares) de emigrantes de ese Estado a EE.UU.
Pocas visitas
Para la asunción de Cristina de Kirchner, hubo el 10 de diciembre mucho despliegue local, pero poca visita internacional fuera de la región. En Buenos Aires se vio a Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Evo Morales (Bolivia), Rafael Correa (Ecuador), Nicanor Duarte Frutos (Paraguay), Tabaré Vázquez (Uruguay), Alvaro Uribe (Colombia), Michelle Bachelet (Chile), Manuel Zelaya (Honduras) y, obviamente, Hugo Chávez (Venezuela). El as en la manga que exhibió la Presidente para sumarse valor agregado a su asunción es que también estuvo presente en su llegada al poder el primer ministro francés, Françoise Fillon.
Más allá de no tener intenciones de renunciar a su sociedad comercial con Estados Unidos, Colom llegó al poder con una palabra de acercamiento a Néstor Kirchner. Dijo que quiere inspirarse en las presidencias del patagónico, Bachelet y Lula, y formar una «socialdemocracia con rostro maya» en Guatemala.
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