Elecciones ejemplares tras pulseada ganada por Servini a la Cámara

Política

Mil denuncias entre mails y llamados por cuestiones menores, no encendieron alarmas en Justicia electoral. Batalla por control de “delegados” se la quedó jueza de primera instancia tras puja con la CNE.

Un proceso ejemplar desde todo punto de vista. Las elecciones generales legislativas transcurrieron sin ninguno de los sobresaltos que suelen atravesar los comicios y solo dejaron para la anécdota una serie de denuncias receptadas por los canales oficiales, pero mayormente referidas al modo de identificación de los electores, a través del DNI, lo que constituye un acervo menor dentro del conjunto de irregularidades que deberá investigar la justicia electoral a partir de mañana. La ausencia de problemas de consideración fue una prolongación de las PASO, cuando pese a haber agitado todo tipo de fantasmas, el proceso y el conteo sorprendieron por su agilidad, y salvo problemas al inicio de la jornada con algunas autoridades, no se habían registrado inconvenientes. En este caso, esa cuestión también quedó de lado.

Por eso, pasadas las 22, en el comando unificado electoral que había montado la jueza nacional con competencia electoral María Servini, junto al fiscal Ramiro González celebraban que no hubiese ningún sobresalto.

Ocurrió luego de una semana donde se llevó adelante una disputa sorda pero de gran relevancia entre Servini y la Cámara Nacional Electoral (CNE) que mantenían una puja por el control de los “delegados” de la justicia electoral. Eran los “ojos y oídos” de la justicia en cada uno de los lugares de votación y una herramienta para que las autoridades pudieran palpar el pulso de la elección tratando de resolver los problemas que se sucedían en el transcurso de la votación.

Anoche, la cuestión no pasaba más allá de escaramuzas recibidas vía correo electrónico -a la sede de la fiscalía- y por llamados derivados a la línea telefónica habilitada para tal fin. Medio millar en ambos casos, un número que no llama la atención y que se mantiene dentro del rango de denuncias cuya activación comienza a partir de hoy, pero que están relacionadas al modo de identificación de los electores, por versiones del documento no coincidentes y asuntos menores que espantan cualquier irregularidad asimilable con el fraude que rodeaba el discurso público previo a las PASO. Nada de eso se verificó entonces y la realidad hizo colapsar cualquier evidencia de que se trasladase a la general. El conteo provisorio a cargo de Indra nuevamente fue veloz y antes de la hora umbral de las 21 horas ofreció datos proyectables acerca del resultado que dejó solo a la Provincia de Buenos Aires como eje de las miradas por los porcentajes.

La labora de la justicia electoral en los próximos días será iniciar el recuento definitivo, el único con valor legal, y enfrascarse en el siempre dilatado análisis de los aportes de campaña que suelen estar desfasados del momento en que se conocen los resultados de cada comicio.

Delegados

La pulseada que había mantenido Servini con sus superiores de la Cámara Nacional Electoral fue terciado por la Corte Suprema que le asignó razón a la jueza -con 28 elecciones encima como la magistrada encargada de los comicios en la región metropolitana- respecto al reclutamiento y manejo de los denominados “delegados” que dispersó la justicia electoral para asegurar el normal desarrollo del proceso.

El jueves, la Corte no le hizo lugar a la avocación que pretendía la jueza Servini y aplicó un criterio de una resolución del año 2015, en la cual le reconoce plena autonomía a la Cámara para reglamentar todo lo atinente al proceso electoral. Sin embargo, al mismo tiempo, señaló que la jueza denunciaba la intromisión de la CNE en “ciertas tareas vinculadas con la designación de autoridades de mesa, padrones electorales, ubicación de las mesas de votación, y los reclamos que los ciudadanos realizan respecto a ellos, sin motivos o circunstancias específicas o excepcionales que habiliten dicha forma de proceder por parte de un superior”.

“Conforme sostiene correctamente la presentante, resulta ser el magistrado de primer instancia electoral quien debe ocuparse primariamente de la organización y el desarrollo de cada acto electoral y quien se encuentra, debido a la inmediatez y la cercanía con las necesidades y problemáticas de cada distrito, en mejor situación para su rápida y eficiente solución”, indicó la Corte en su respuesta. El máximo Tribunal acompañó en su parte resolutiva con un respaldo al planteo de Servini ordenando que la CNE “evite toda resolución o medida que se superponga con las actuaciones de los jueces electorales allí referidas”. Le dio la razón a Servini pero como punta de lanza al resto de los juzgados electorales que, en sigilo, se referenciaban en la jueza y criticaban algunas posturas de la Cámara que siempre fue un tribunal de revisión de cuestiones resueltas en primera instancia pero de la que sentían que cada vez acaparaba más espacios.

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