Kicillof se sentó en la asamblea de Clarín y pidió más transparencia

Política

El ministro de Economía, Axel Kicillof, participó ayer en una nueva asamblea de accionistas del grupo Clarín y aseguró que su presencia en el lugar tuvo como objetivo defender la participación accionaria que tiene el Estado dentro de la compañía a través de la ANSES. "Clarín, además de sus dueños conocidos, tiene fideicomisos en el exterior como accionistas, que son doble accionistas en las votaciones, y así pueden nombrar todo el directorio, por lo que el Estado viene a quejarse de que no respetan la voluntad de la minoría" ya que "no puede designar directores ni auditores", dijo Kicillof a la prensa tras participar de la reunión que se desarrolló en la sede de la compañía, en Piedras 1769, en la Ciudad de Buenos Aires.

El estado tiene un 9% de las acciones de la empresa, luego de la nacionalización del sistema de Administradoras de Fondos de Jubilación y Pensión (AFJP) en 2010, y desde entonces los representantes del Estado (nombrados desde la ANSES que custodia esas acciones), participan anualmente de las asambleas. "En 2007 Clarín les vendió a las AFJP acciones a $32, que después pasaron a valer $ 9. Ha sido para los jubilados una pérdida tremenda porque Clarín se embolsó 127 millones de dólares que salieron de las jubilaciones futuras. Desde que el Estado recuperó el control de las jubilaciones también recuperó los derechos políticos de esas acciones. Venimos a representar los derechos de los jubilados", explicó Kicillof en un comunicado.

Los representantes del Estado nacional defendieron los intereses en tanto accionista minoritario y en pos de garantizar el estricto cumplimiento de la ley. "Nuevamente, la mayoría que controla el Grupo Clarín mantuvo la ficción societaria orquestada a través de la participación de trusts extranjeros que en sus iniciales delatan la identidad de sus propietarios: HHM, LRP, ELNH, que no son otra cosa que las iniciales de Héctor Horacio Magnetto, Lucio Rafael Pagliaro y Ernestina Herrera de Noble. Así, los verdaderos dueños de Clarín, con una ingeniería societaria, impiden la participación de las minorías; en este caso, el Estado en representación de los jubilados", explicó el comunicado.

Consecuentemente, el Estado nacional, en primer lugar, impugnó la participación de los trusts. Luego, solicitó que su representante fuera uno de los firmantes del acta asamblearia, moción que fue votada en contra por el grupo de control y sus socios, resultando así rechazada la propuesta, y quedando entonces en manos del grupo controlante la elaboración y firma del acta, es decir, excluyendo a la primera minoría del proceso. "De este modo, el Grupo Clarín impidió la designación de representantes del Estado en el directorio de la compañía, aún cuando es en los hechos la primera minoría", concluyó el ministerio.

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