13 de abril 2004 - 00:00

Kirchner, de alta, pero todavía a media máquina

Néstor Kirchner será sometido hoy a una endoscopia (examen visual) y, si ésta confirma los pronósticos optimistas anunciados, será dado de alta del hospital donde se repone de una gastroduodenitis hemorrágica. Mientras que el primer parte médico del día de ayer informó, desde el Hospital Regional de Río Gallegos, que el Presidente estaba mejorando de la enfermedad que padece, el último de la tarde dijo que «continúa su evolución». Hoy estaría en condiciones de abandonar el lugar, donde permanece internado desde el jueves último. Se lo medica con Omeprazol, un poderoso antiácido, inhibidor de las secreciones ácidas del estómago, que los médicos suelen usar en casos severos de gastritis y úlcera de estómago.

Tras el último parte médico, la senadora Cristina Fernández de Kirchner hizo declaraciones, informando que al Presidente se le produjo la dolencia por haber tomado antiinflamatorios para combatir una dolencia dental, algo que ya se conocía. También dijo que Kirchner había indicado a los ministros que no viajaran a Río Gallegos y que, en cambio, permanecieran en la Capital Federal. Que aunque ella como senadora nacional tiene obligaciones en el Congreso, permanecería al lado de su esposo, acompañándolo.

• Evaluación

El médico personal del Presidente, Luis Buonomo, detalló que se le practicará a Kirchner una nueva endoscopia «para evaluar el momento en que se dará el alta». El mandatario puede caminar, se baña solo y ayer también se afeitó. Afirmó el médico que «los parámetros fisiológicos se encuentran dentro de lo normal», al tiempo que no hay «evidencia clínica de posibilidad de resangrado». De paso, elogió al Presidente al decir que es una «persona muy metódica» para cumplir su tratamiento.

Le recomendó a Kirchner en público -y se entiende que en privado- que delegue en su equipo de gobierno decisiones que no requieran de su supervisión directa, algo que va en contra del estilo que procuró mostrar el mandatario desde que asumió en el cargo. «Debería reducir sus actividades a lo estrictamente necesario y sólo por razones de Estado», confió el médico.

Buonomo
detalló que el jefe de Estado exhibió una mejoría en los últimos análisis que le fueron realizados y, en ese sentido, estimó que podría abandonar el hospital entre hoy y mañana, contrariando el pronóstico anterior que admitía una posible alta para el día de ayer. También señaló que, una vez que obtenga el alta, Kirchner deberá cumplir con una dieta alimentaria estricta y «restringir su actividad a la toma de las máximas decisiones» para evitar situaciones de presión.

Buonomo le explicó a este diario que, mientras siga internado, la dieta del Presidente es ordenada por un equipo de nutricionistas del hospital. «El médico ya no se ocupa de esos menesteres, antiguamente se hacía», explicó.

Indicó que, en los casos de gastroduodenitis como los que padece el Presidente,
«estadísticamente existe un plazo de entre 7 y 10 días en el que se puede producir un presangrado», por lo que -aclaró- se tratará de acercar lo más posible a ese lapso para otorgarle el alta con mayores seguridades.

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