Pero, en masiva sintonía, el grueso de los delegados partidarios abortó esa opción con el argumento de que no era saludable que un presidente en ejercicio asuma el mando del organismo. Desde entonces, la Copppal prácticamente desapareció de la agenda criolla.
-No
-Está bien, que vaya Cafiero -apoyó, sin agregados,
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