Nadie ignora el libro de Rodolfo Walsh «Operación masacre» en el que relata los fusilamientos de José León Suárez, en 1956, contra más de una veintena de peronistas de distintos niveles opuestos al gobierno militar de entonces. Ese relato detallado y descripto periodísticamente por Walsh hizo, seguramente, que el matrimonio Kirchner admirara al autor, quien escribió también sobre la muerte del sindicalista metalúrgico Rosendo García, fue traductor de novelas policiales de la serie negra y, en sus últimos años, resultó un activo militante de Montoneros hasta que lo «desaparecieron» durante el Proceso militar. Pero la cita de «Operación masacre» tiene otra importancia, a pocos días de cumplirse 49 años de sucedido el fusilamiento masivo.
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Es que los herederos de las víctimas, por una ley (25.192) iban a recibir compensación, beneficio que no fue instrumentado. Néstor Kirchner, en un acto en la Casa Rosada, en 2003, se comprometió -aparte de homenajear a los «sacrificados compañeros caídos»- a salvar la deuda. Pasó un año y hubo otro acto de recuerdo, también movilizado desde el gobierno en la plaza Las Heras, en el que participaron Carlos Kunkel, Oscar Parrilli y Eduardo Luis Duhalde, fotografiados para la historia y la reparación, aunque a los familiares hasta ese momento no les había llegado dinero alguno. Reclamaron por lo bajo y, entonces, se elaboró un decreto por el cual el Presidente se volvió a comprometer a pagar lo que la ley decía que se debía pagar. Pasó otro año, no se sabe si Kirchner y su esposa harán otro acto; tampoco si Kunkel, Parrilli y Duhalde acompañarán a los familiares; lo que sí está claro es que éstos siguen sin cobrar. Así lo asegura Daniel Mario Brión, hijo de uno de los fusilados en José León Suárez, quien hizo pública una carta dirigida al Ejecutivo en la cual reconoce que ya le da vergüenza hacer el reclamo y escuchar la promesa de que van a cobrar. Informate más
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