Kirchner eliminará la Casa Militar
La crisis que se desató en el sistema de seguridad presidencial durante los últimos 10 días indujo a Néstor Kirchner a modificar su custodia. En los próximos días, resolverá la disolución de la Casa Militar, responsable de coordinar los distintos cuerpos encargados de su protección. Los Granaderos a Caballo, quienes acompañan al jefe de Estado en sus movimientos dentro de Olivos y de la Casa Rosada, serán relevados de esa misión y quedarán como una escolta de ceremonias. La custodia sería ejercida, en adelante, por un cuerpo especializado de 100 agentes de la Policía Federal. Hasta ahora, esa institución se limitaba a cuidar al Presidente en sus movimientos «externos». Además de esta reforma, Kirchner estudiaba ayer formular algún tipo de demanda a la Rolls Royce, fabricante de las turbinas del Tango 01 que quedaron fuera de servicio la semana pasada. Sucede que al Presidente le acercaron un dictamen realizado por expertos de los Estados Unidos, según el cual lo que determinó el desperfecto fue la falla en un material que utiliza esa compañía para aislar las turbinas que fabrica.
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Néstor Kirchner
¿Esto supone la eliminación del cuerpo de Granaderos a Caballo como escolta presidencial? No, pero en adelante tendría una función simbólica. Al lado de Kirchner ya hay quienes estudian funciones adicionales que se le pueden asignar a este regimiento, ahora que abreviará su responsabilidad específicamente armada. Ya se escuchan algunas ocurrencias, como que se encargue de despertar y recibir en la Rosada al mandatario con marchas ejecutadas por su banda, como sucede en México con una guardia equivalente. La Presidencia tampoco se desprendería del servicio de los edecanes, tres secretarios institucionales que acompañan al jefe de Estado en representación de cada una de las fuerzas armadas. Hasta donde se podía escudriñar anoche, la supresión de la Casa Militar no estaría teñida de ningún sentimiento anticastrense, sino que sería la consecuencia aséptica de una evaluación técnica. Al menos es lo que aducían los allegados al Presidente.
El enfoque de la crisis del Tango 01 también fue sustancialmente modificado por la Casa Rosada. El miércoles, Kirchner recibió un minucioso informe elaborado por expertos de la agencia de control de materiales aeronáuticos de los Estados Unidos, convocados a Buenos Aires para evaluar las razones del percance. Ese dictamen observó que en el desperfecto ocurrido en el avión presidencial habría sido determinante el mal estado de un gel aislante que utiliza la Rolls Royce, fabricante de las turbinas.
Por eso anoche se evaluaba en la Secretaría General, responsable por la flota de vehículos de la Presidencia, la posibilidad de hacer algún reclamo a la Rolls Royce. Los técnicos norteamericanos le hicieron saber al Presidente que por el mismo motivo al que ellos imputaron el accidente se produjeron episodios similares en otros lugares del mundo, con turbinas del mismo modelo y generación. Se calcula que cada una de esas piezas cuesta u$s 3 millones. Comienza, entonces, un conflicto ya que esa fabricante de materiales aeronáuticos se encargó de hacer saber bien temprano que la aeronave habría fallado por razones de mal mantenimiento.
Mientras tanto, todavía no se determinó cómo será trasladado el Tango 01 al aeropuerto Ben Gurion de Israel, donde el avión debe ser reparado por la empresa a la que se le acaba de asignar su mantenimiento. Para hacerlo, el gobierno debería alquilar un par de turbinas que sirvan como auxilio, recurso que tal vez se le pida a la Rolls Royce si se abre una negociación amigable.


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