19 de mayo 2005 - 00:00

Kirchner, enojado ahora con las "corporaciones"

Néstor Kirchner lanzó ayer, en un discurso con docentes y alumnos en la Casa de Gobierno, una furibunda diatriba contra adversarios a quienes no identificó pero sí castigó con ambas manos. Sus voceros procuraron aclarar que era un enojo con la «corporación» judicial.
Néstor Kirchner lanzó ayer, en un discurso con docentes y alumnos en la Casa de Gobierno, una furibunda diatriba contra adversarios a quienes no identificó pero sí castigó con ambas manos. Sus voceros procuraron aclarar que era un enojo con la «corporación» judicial.
Néstor Kirchner eligió ayer un acto con educadores en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno para entonar una de sus habituales rabietas urbi et orbi. Este género de la comunicación gubernamental consiste en pronunciar una serie de acusaciones sin destinatario preciso, por motivos tampoco especificados y con argumentos tan amplios que podrían caberle a cualquier adversario. El propósito es mostrarlo al Presidente preocupado, enojado y proactivo en todos los terrenos en los cuales toma decisiones. Para lograrlo basta el ceño fruncido, el tono enojado, el gesto amenazante, todo condimentado con una cantidad crítica de adjetivos que dejen la imagen en quien ve el espectáculo por TV -apeló expresamente en su discurso «a todos los que me ven por televisión»- de un Kirchner implacable aunque no se sepa por qué ni para qué.

Esta vez el Presidente se dijo «harto de las presiones corporativas» y de la «mezquindad argentina» -circunscribiendo este pecado del alma a los confines la patria-.

Se ocupó la agencia oficial «Télam» de localizarle un destinatario expreso a estas tácitas acusaciones del presidente: esos adjetivos, interpretó la prensa oficial, estaban dirigidos a los jueces críticos de las palabras del Presidente contra el fallo Chabán. Esta especulación se basaba en que pocas horas antes el padre de una de las víctimas de la tragedia de Cromañón había justificado las críticas del Presidente y había denostado a los jueces colocados «en la vereda de enfrente de la gente» (ver nota aparte).

Diagnosticó Kirchner, además, que el país, para recuperarse, no necesita «de teorías» ni de «paternalismos» que le indiquen los pasos que debe dar para salir adelante. Un cachetazo a quienes le piden a la dirigencia un «proyecto nacional» -tema por lo demás de un seminario organizado para los próximos días por funcionarios de su gobierno en la Biblioteca Nacional.

Kirchner
señaló con imprecisión a quienes aseguran «defender a los que menos tienen» pero que «lo único que están peleando es ver cómo se posicionan políticamente cuando se acerca una elección», porque esas actitudes le han hecho «mucho daño» a los argentinos.

• Profesión de fe

En ese estilo de la bronca altisonante pero sin objetivo preciso que tan bien han captado algunos de los imitadores radiales del Presidente, Kirchner se quejó de que «si yo les hiciera caso a todas las cosas que me dicen me tendría que ir a barrer la vereda afuera» ya que entonces habría «un Presidente que no existe acá». Ante eso hizo profesión de fe de «juntarse al sentimiento de mi pueblo, porque queremos que llegue la hora de la gente».

Estas palabras las dijo durante la ceremonia de entrega de 200 certificados a egresados del Programa Nacional de Alfabetización y Educación Básica para jóvenes y adultos. Aquí una síntesis de los párrafos principales del mensaje de Kirchner:

• «Lo que pasó y sucedió durante muchos años en esta Argentina y que, lógicamente, es algo que no se puede erradicar mágicamente como quieren algunos, ni con teorías ni con actitudes voluntaristas ni creyendo que lo que nos pasó durante tantos años se puede superar en apenas dos años que vamos a cumplir, partiendo del más profundo de los infiernos.»

«La Argentina puede ser un país absolutamente viable, la Argentina muestra que se puede recuperar rápidamente, la Argentina no necesita para recuperarse ninguna de las teorías económicas que nos imponen, sino hacer nuestra propia receta de administración y nuestra propia receta de cómo vamos sacando al país adelante porque lo podemos hacer. Lo estamos haciendo, muchas veces prácticamente solos. Las tutorías y los paternalismos no sirven, sólo sirve la humildad, ser un hombre común, trabajar como uno más, saber que nadie es perfecto, que todos aciertan y todos se equivocan y que en los aciertos que logramos los seres humanos tenemos que encontrar el camino que debemos llevar adelante. Esto para todos aquellos que tienen posturas intransigentes en la sociedad, los que creen que la verdad pertenece siempre a un lado, que no hay una verdad relativa de cada uno y una verdad superadora que nos contiene.»

• Hay que dejar de jugar a la política, a los grupos de presión; a ver si tal hace tal cosa entonces yo tengo que hacer tal cosa, si esto me perjudica o no me perjudica. Yo les digo a todos los que me escuchan por televisión y a ustedes que estoy tan harto de esta mezquindad argentina de ver cómo cada uno queda posicionado, esa desesperación por ver quién se posiciona mejor en cada tema. ¿Queremos hacer una Argentina distinta o seguimos en un individualismo exacerbado que nos lleva a quebrar todas las cadenas de solidaridad y la posibilidad de construir una Argentina distinta?»

«Pero cuidado con aquellas dirigencias corporativas que dicen que defienden a los que menos tienen y lo único que están peleando es ver cómo se posicionan políticamente cuando se acerca una elección. Cuidado, que ya aprendimos varias lecciones de éstas que tanto daño nos han hecho a los argentinos.»

• «Veo a veces que en la Argentina hay una tendencia tan grande a volver al sentido corporativo. En tal cosa no hay que meterse, en tal cosa no hay que inmiscuirse, si yo les hiciera caso a todo lo que me dicen algunos analistas de la realidad, algunos dirigentes y representantes de las corporaciones, me tendría que ir a barrer la vereda afuera, un Presidente que no exista acá. La verdad que yo no vine para quedarme toda la vida dentro de esta casa, bajo ningún aspecto. Realmente trato de juntarme al sentimiento de mi pueblo, estamos hartos de las presiones corporativas, queremos que llegue la hora de la gente.»

Dejá tu comentario

Te puede interesar