2 de febrero 2004 - 00:00

"Kirchner es brillante, pero a la hora de pedir"

Pasada la euforia de los entornistas acerca de los resultados del viaje de Néstor Kirchner a España, empiezan a llegar los balances más serenos desde la Península, donde parecen seguir las dudas sobre cuál es el rumbo que quiere imprimirle el Presidente a su administración. Véase como ejemplo la nota editorial del diario "El País", de Madrid, en la que se deja constancia de que esa visita no ha despejado las incógnitas. El titular del grupo editorial propietario de ese diario, Jesús de Polanco, se entrevistó con Kirchner en Madrid, hablaron de inversiones en medios, y el primer testimonio de lo que pudo sacar De Polanco de esa reunión es este editorial, que es mucho menos ácido que el que había dado "El País" en el anterior viaje de julio pasado, pero que tampoco será festejado mucho en la Casa de Gobierno. Veamos esa nota.

La recuperación de la Argentina es un éxito fulgurante del presidente Néstor Kirchner que, como suele decirse, ha sorprendido a la propia empresa. Hace un año, la imagen de su economía era ruinosa, agobiada por el peso de la deuda externa (89.000 millones de dólares), un crecimiento raquítico, problemas comerciales con Brasil en los que siempre salía perdiendo y enfrentamientos internos gravísimos del gobierno central con los gobiernos de las provincias. Hoy, la economía está creciendo a tasas próximas a 8%, el empleo aumenta a un ritmo de 77.000 puestos de trabajo mensuales, la inflación, piedra de escándalo habitual, está en 4% o por debajo y, lo que es más importante, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha ratificado el excelente cumplimiento argentino de los compromisos monetarios, económicos y, sobre todo, en materia de déficit público.

La visita de Kirchner a España ha resuelto, además, el contencioso larvado del gobierno argentino con las empresas españolas instaladas en la Argentina. No es poco mérito conseguir que los grupos españoles se comprometan a aumentar las inversiones después del rudo desplante sufrido durante la visita anterior del presidente.

•Reformas

La reactivación proclamada por Kirchner está todavía en fase embrionaria. Le queda mucho por hacer, porque hasta el momento se ha mostrado brillante sobre todo a la hora de pedir sacrificios a los demás. Al FMI, reclamando una quita de la deuda equivalente a 75% del total; a las empresas españolas, imponiendo tarifas congeladas en los servicios de energía, agua y telecomunicaciones. Ahora, cuando la economía crece y los conflictos internos están en vías de pacificación, es el momento de las reformas de Kirchner. El presidente argentino debe demostrar su capacidad de cambio.

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