Kirchner intenta calentar el 25 con asunción en el PJ
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En el PJ, donde festejan que Kirchner se haya incorporado al partido, traducen el desembarcoen la calle Matheu como un gesto de fortaleza. Pero ese movimiento no hizo más que deshilachar la desvencijada Concertación Plural: las fugas, silenciosas, son diarias.
En principio, se proyectó un acto en el Luna Park para el 9 de mayo. Pero hubo cambio de planes y Kirchner decidió recostarse sobre los sectores que considera más necesarios frente a una eventual agudización de la crisis que ya afecta la imagen presidencial.
En definitiva, en octubre pasadoel conurbano bonaerense le aportó a la Presidente los votos que le fueron esquivos en las grandes ciudades y en los más importantes distritos: perdió en la Capital Federal, en Córdoba y, también, en Santa Fe.
En el césped y en las tribunas, Kirchner espera ver reflejado el esquema que imaginó para la cúpula del PJ donde ubicó a tres gobernadores Daniel Scioli, Jorge Capitanich y Sergio Urribarri; un gremialista, Hugo Moyano; y a una dama, Beatriz Rojkes, esposa del tucumano José Alperovich.
Dicen, en el partido, que no hay nubarrones legales: dos semanas atrás, la jueza María Servini de Cubría rechazó las impugnaciones de los albertistas que postulaban a Héctor Maya. Sin embargo, el pulseo sigue en Cámara. La tirria debería estar clausurada para el 14 de mayo.
Kirchner entrevé tiempos complicados y, supone, el control del PJ será una base de operaciones para días difíciles. De hecho, allí están Scioli, el dirigente con mejor imagen del país, y Moyano, el cacique peronista con mayor poder callejero concentrado.
En ese mapa, entra Curto como un alcalde del conurbano que le aporta a Kirchner otra garantía: con el metalúrgico como anfitrión, se reduce el margen de incidentes en el acto. Por temor, o por respeto, ningún dirigente querrá hacer enojar a Curto.
Un tercer elemento explica la elección de Tres de Febrero: parece un movimiento de equilibrio hacia los actores bonaerenses que se preparan para pelear por la conducción del PJ, ahora a cargo de José María Díaz Bancalari, cuyo mandato vence a fin de este año.
En teoría, por ley, esa interna debería ser en noviembre pero todo indica que se postergará para principios del año próximo. El matancero Alberto Balestrini figura, por ahora, como candidato puesto. Pero nada es seguro ni irreversible en el planeta K.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, y el titular de la FAM; Julio Pereyra, aparecen en algunas grillas como aspirantes. Nadie, en tanto, se anima a descartar que sobre la hora, ese lugar termine ocupado por Scioli. Los tiempos, y los nombres, los definirá Kirchner.




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