18 de febrero 2004 - 00:00

Kirchner en Jujuy: "Sé que es posible construir un país más justo. Pido ayuda"

Un discurso conciliador y moderado formuló ayer el presidente Néstor Kirchner en Jujuy, al lanzar un «programa federal de emergencia habitacional» y encauzamiento de cooperativas de trabajo. No hubo menciones numéricas sobre la deuda pública -ni 75% ni nada-; no hubo dureza con acreedores ni contra el mundo exterior. Pidió con sinceridad ayuda de todos los sectores para la reconstrucción nacional. Sonó correcto. Invocó a Dios y pidió que «me critiquen, me corrijan». También el Presidente tiene siempre sus cosas. Deja entrever que no duda de que la alternativa es crecer o pagar (la deuda). No es el caso de Carlos Rodríguez en un artículo especial ayer en Ambito Financiero. Un artículo perfecto en las propuestas numéricas pero discutible en su base. Rodríguez dice que es lo mismo sacarles dinero a los exportadores de granos con retenciones para financiar planes Jefas y Jefes que cobrar impuestos para pagar a acreedores internos por caso los BODEN del ex «corralito». En consecuencia -expresa- es «una transferencia local de ingresos y no tiene por que contribuir a disminuir el crecimiento». El pago a jefas y jefes seguro se gasta internamente -alimentos, ropas y hasta alquiler de micros para trasladar manifestantes, si se quiere- el otro pago puede sacar dinero al exterior. De hecho en enero salieron del país 49 millones más de dólares que en enero de 2003. La fundamentación de pagar y de encaminar con seriedad la deuda pública es que se crea así todo un clima nuevo de mejora general de la economía que vuelve a hacer seria y creíble a la Argentina. Eso no incrementa la salida de capitales e, inclusive, traerá inversiones internacionales que se pierden o van sólo a Brasil y Chile (de los 40.000 millones que vendrá este año a Latinoamérica 24.000 irán a Brasil). Las inversiones en la Argentina son las indispensables. Es lógico que con el éxito que tiene Aerolíneas Argentinas (94% promedio de asientos ocupados en sus vuelos) es más que obvio que vaya a invertir u$s 194 millones en nuevos aviones. Eso es lo que se le dice a Kirchner: es sofisma económico y contrario al mejor efecto nacional enfrentar crecer con pagar. Aparte el Presidente criticó que se lo llame «verborrágico». No lo es, al contrario es breve pero con arrebatos. Habló de «prensa amarilla» (la llamó «pluma amarilla») que no es justo porque el gobierno tiene prensa adicta con pocas excepciones. Se quejó también de quienes dicen que hay que «ser racionales». Esto lo dice Ambito Financiero y creemos que hay movimientos oficiales que no lo son, sobre todo por parte del ministro de Economía. Roberto Lavagna le costará miles de millones de dólares al país en el futuro, aunque no sea fácil de observar hoy como sí una presunta mala operación del ex jefe de Gabinete Jorge Rodríguez por escaso monto por la impresión de libros oficiales (fue procesado en diciembre). Lavagna hoy no justifica el cargo más que por saber hablar muy bien francés e inglés y con esto impresionó desde Eduardo Duhalde hasta santacruceños. Veamos el texto completo del discurso presidencial en Jujuy dentro de lo que podría ser una nueva tónica más constructiva.

Néstor Kirchner en Jujuy inauguró un plan de emergencia habitacional.
Néstor Kirchner en Jujuy inauguró un plan de emergencia habitacional.
Queridos hermanos y hermanas de esta querida provincia de Jujuy: yo que he nacido en la otra punta de la patria, vengo a juntarme con toda la fuerza de Jujuy, con esa alma y ese espíritu jujeño, para ver si todos los argentinos juntos, por arriba de cualquier cuestión partidaria, creyendo en Dios, somos capaces de demostrarnos a nosotros mismos y al mundo que podemos reconstruir la Argentina, pero no la Argentina donde algunos son muy ricos y otros muy pobres, sino la Argentina de la justicia social, de la dignidad, de la igualdad, para que definitivamente recuperemos los canales de vinculación entre nosotros, los propios argentinos.

• Prensa

Les puedo asegurar que a veces se me caen lágrimas cuando veo a algunos argentinos que escriben con plumas amarillas, tienen miedo de defender la identidad nacional y nos muestran fantasmas por todos lados. ¡Terminemos con los fantasmas y reconstruyamos la Argentina de todos, es lo que necesitamos hacer en este país!

No sobreactúo ni soy verborrágico, hablo y digo lo que siento, pero a aquellos que me dicen que sobreactúo o soy verborrágico les diría que salgan de sus cómodos sillones donde escriben sus notas y sus análisis, que salgan a recorrer esta dolida patria llena de pobreza y olvido durante tanto tiempo, que es hora de volver a ponerla de pie.

Por eso, cuando venimos hoy a firmar las cooperativas de trabajo, más allá de ello son un punto de inflexión: queremos la Argentina donde la inversión esté destinada a quienes más la necesitan y el derecho a la vivienda digna, a poder construir con las propias manos el hogar que los va a albergar en esta Argentina que estamos construyendo, se tiene que constituir en un hecho de todos los días.

El presidente Néstor Kirchner ayer en Jujuy, junto al gobernador Eduardo Fellner y al intendente de la capital provincial, José Luis Martiarena.

Como también es muy necesario y el pueblo argentino sé que me va a ayudar en esa tarea: no sólo sufrimos los problemas que tenemos por la deuda con los organismos internacionales, responsables también ellos de muchas de las situaciones que vivimos los argentinos, sino por culpa de los corruptos, de los que gobernaron la Argentina y los que entregaron este país. Muchos de ellos, hermanos y hermanas jujeños, son los que hablan hoy y nos dicen «hay que ser racional», como si fuéramos irracionales; para algunos ser racional es seguir quitándoles el techo y el trabajo a los argentinos. Para nosotros ser racional es cada día más techo y más trabajo y tratar de dar vuelta esta historia de dolor, de olvido, que nos ha tocado vivir.

Vengo a reafirmar mi compromiso, a trabajar con mis aciertos y mis errores con ustedes, a trabajar con toda la fuerza, a tener en claro que el país empieza en Jujuy, que tengo un compromiso con Jujuy, que estoy agradecido al pueblo jujeño que sin conocerme mucho me acompañó, y no tengan dudas de que voy a estar trabajando junto a ustedes, acompañando a los jujeños. Este espíritu nacional y popular que Jujuy brinda hoy tenemos que extenderlo a toda la patria. Querido gobernador, señor intendente, amigos de la CGT y la CTA con los que hoy juntos estamos compartiendo el inicio de las cooperativas: les pido que trabajemos con solidaridad y mucho esfuerzo; muchos claman para que estos planes no puedan funcionar, yo sé que van a funcionar porque son manos argentinas que trabajan con dignidad, con orgullo y con amor.

• Crecimiento

Desde acá, desde Jujuy, les quiero decir a todos los argentinos que tenemos una gran posibilidad de que este país empiece a crecer pero con justicia; por eso les pido que defendamos con firmeza nuestros ideales. A todos los pueblos del mundo les quiero decir que no tenemos nada contra el mundo; al contrario, quisiéramos que el mundo nos ayude, que comprendan a esta Argentina que supo ayudar a tantos pueblos del mundo, que hoy tiendan la mano solidaria y la ayuden a poder reconstruirse. Pero también acá en nuestra patria vuelvo a llamar a todos, no importa quién esté gobernando circunstancialmente el país, importa la Argentina y los argentinos.

Trabajemos en unidad y solidaridad para construir un país distinto, asumiendo la realidad que nos toca vivir. Yo sé que la justicia es posible, yo sé que un mundo distinto es posible, sé que una Argentina donde volvamos a recuperar la esperanza, la autoestima y la sonrisa es posible. Sé que es posible construir con amor; sé que es posible construir un país más justo, pero solo es imposible. Por eso les vengo a pedir a todos los hermanos de todas las ideas que están aquí, humildemente, que me ayuden, que me corrijan, que me critiquen constructivamente para hacer un país distinto. Yo me pongo al frente de la bandera y de mi pueblo para volver a reconstruir este sol que todos nos merecemos.

Y también, como decía el padre Olmedo, el Señor nos va a acompañar, nos está alumbrando y bendiciendo. Dios quiera que de las gotas que caen salga la fuerza espiritual que nosotros necesitamos para no quebrarnos en las grandes batallas y que le podamos decir al mundo: no importa que aprieten, nosotros sabemos lo que es la Argentina y sabemos qué Argentina queremos. Si quieren apretar que aprieten, acá está el pueblo argentino para construir un nuevo destino, una nueva realidad, para construir una justicia para todos. Muchísimas gracias; muchas gracias a todos los jujeños, a seguir trabajando por un país de todos y con todos, con justicia, dignidad y equidad.

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