10 de junio 2004 - 00:00

Kirchner: "Para pagarle a Solá habría que ajustar 30% a todos"

Néstor Kirchner salió anoche a enfrentar con una dureza no conocida a Eduardo Duhalde y a Felipe Solá, a quienes les reclamó «racionalidad» en el debate por el reparto de impuestos entre Nación y provincias. Se atribuyó el respaldo de los demás gobernadores y dijo que, si se cediera a Buenos Aires, sería necesario un ajuste de 30% del resto del país, algo que equivale a aumentar el superávit a 5 puntos del PBI, cuando hoy está restringido a 2,5.

Un presidente de la Nación muy sereno, a interrogatorio abierto, se vio anoche por un canal de cable. Se refirió al enfrentamiento por la coparticipación con la provincia de Buenos Aires con datos técnicos que incluyen algunas expresiones adulteradas. Por ejemplo, dijo que este año la provincia de Buenos Aires recibió $ 1.000 millones extra con relación al año pasado, pero ya Felipe Solá había aclarado -y tiene razón-que es en proporción de su 21,5% de coparticipación, un incremento similar al que tuvieron todas las provincias. La frase más dura del Presidente fue hacia Eduardo Duhalde al decirle: «Quién es él para decir quién tiene la verdad». El ex presidente había dicho: «Si creemos que la verdad está sólo de un lado, vamos mal». Veamos los puntos salientes de lo que dijo Kirchner.

• Las provincias hoy están líquidas y superavitarias (algo que no lo ayuda en su disputa con los bonistas, sobre todo cuando anoche también afirmó: «Aquí no hay segunda vuelta. Nuestra oferta en la última porque está hecha con realismo, y si ofreciéramos más para salir del default, dentro de un año volveríamos a estar en default».

• Ratificó el envío del ley de responsabilidad fiscal (castigo a funcionarios públicos que excedan el Presupuesto y se endeuden). Dio a entender claramente Kirchner que el enfrentamiento con el sector bonaerense es tal que «la ley de coparticipación saldrá cuando se pueda, pero yo no acepto extorsiones ni hago acuerdos corporativos como en el pasado. Es fácil gobernar haciendo acuerdos».

• «Nunca una ley de coparticipación es definitiva. Quizás podremos cambiarla en cuatro años.» En verdad, Felipe Solá tiene razón en este punto porque el proyecto prevé 10 años, y si ahora es difícil sancionarlo, más difícil sería luego modificarlo en favor de la provincia.

• «Piden 7 u 8 puntos de aumento de la coparticipación, pero eso significaría un ajuste extra de 30% para otorgarle al gobierno bonaerense por lo menos 5 puntos, y su misma población sufriría porque es la más numerosa de las provincias para efectuarle un ajuste. Lo que pide Felipe Solá es insostenible, aunque sea legítimo pedir, y yo lo sé porque fui gobernador.»

• «No es cierto que no lo reciba (a Solá). Tiene las puertas abiertas.» El periodista Marcelo Bonelli le dijo que Solá declaró que desde el 31 de marzo, un día antes de la concentración de Juan Carlos Blumberg en el Congreso, y como indirecta referencia a que Kirchner lo consulta cuando está un poco atemorizado, no ve al Presidente. Este no pudo refutarlo, pero se cobijó en visitas con otros gobernadores a actos en la Casa Rosada.

• Kirchner tocó el máximo punto de tensión, como era el Fondo de Reparación Histórica del Conurbano al que le adjudicó 2 millones de pesos-dólar por día, aunque la cifra era considerablemente menor. Es obvio que la verdadera disputa que está atrás de esto es que Eduardo Duhalde en su puja por el poder quiere retomar una suma como ésta para uso político, que es lo mismo que quiere hacer Kirchner con el mismo fin distributivo pero en favor de sus posibilidades electorales.

• Acusó a Felipe Solá de «andar patoteando» y admitió una promesa electoral de mejoramiento de coparticipación: «Pero también lo hice en Mendoza y hasta en La Rioja», agregó para zafar del compromiso.

• Volvió a embestir contra el gobierno bonaerense al decir que «recibió $ 1.000 millones más, tiene otros $ 1.900 millones del Tesoro nacional en obras, se le salvaron $ 2.700 millones en Patacones, súmesele los planes sociales a los bonaerenses, el financiamiento de $ 2.600 millones, $ 4.000 millones de redescuento del Banco Central al Banco Provincia de Buenos Aires y hasta ofrecimos financiar el déficit previsional de esa provincia por otros $ 300 millones. Si con todo eso me dicen que en el Congreso no van a aprobar la ley de coparticipación ya sería una extorsión y se pondría en juego la gobernabilidad del país. Pero a mí no me afecta ningún desafío y recurriría a comunicarme con la gente».

• A Duhalde lo llamó doctor, dijo que habla con él aunque no dio detalles y le lanzó el fuerte: «Quién es él para decir quién tiene la verdad», en relación con esta disputa.

• «No voy a caer en pactoscorporativos. No desconozco a los partidos políticos pero tengo mi propia visión de cómo ayudaron a la crisis.»

• Luego volvió a endurecer su discurso confirmando que la disputa es más política que económica por el uso de los fondos de la coparticipación. «Duhalde -dijo el Presidentese quedó sin candidato. Le había fallado Carlos Reutemann. Yo estaba haciendo mi campaña política e hicimos un acuerdo para llegar desde una provincia chica a donde ahora estoy. Agradecemos el apoyo pero repito que fue acuerdo, no pacto.»

• Dijo, con cara un poco pícara de mentiroso, que no está pensando en Cristina Kirchner, su esposa, como candidata bonaerense el año próximo.

• Volvió a insistir en que «todos tenemos derecho a opinar y tener su visión que puede ser opuesta a la de otros, pero no hay que apoyar mientras coincidimos, y cuando el gobierno no hace lo que quieren (sonaba evidente alusión también a Eduardo Duhalde) ahí se separan y critican». Pero aunque se adjudicó el derecho a opinar libremente, volvió a criticar a FIEL y esta vez a otro economista, Daniel Artana. Lo de FIEL es curioso: está presidida por Arnaldo Musich, un hombre clave entre los directivos de Techint que es, a su vez, la empresa más proclive al gobierno por los beneficios que está obteniendo.

• Destacó como logro de su gobierno la estabilidad, el crecimiento económico y que «casi estamos llegando a u$s 17.000 millones de reservas». Negó que se estudien nuevos aumentos salariales. Reiteró que se quitará la concesión ferroviaria a Metropolitano y que se volverá a licitar. Y dijo que «les cabe la calificación de sinvergüenzas de cabo a rabo».

• Por último, aunque no dijo que se refería a Eduardo Duhalde, señaló que «uno de los grandes problemas de este país es el equipo de los retirados, quienes dicen que se retiran del poder y no lo hacen (evidente referencia aquí a Duhalde), aunque admito que el ex presidente Menem nunca dijo que se iba a retirar».

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