14 de febrero 2006 - 00:00

"Kirchner trabaja para el socialismo" (Bonafini)

La polémica Hebe de Bonafini dio un giro que ahora debe explicar: no protesta más contra la Casa de Gobierno como lo realizó durante más de 25 años en un gesto que la hizo famosa en todo el mundo y que convirtió a ella y a su organización de Madres de Plaza de Mayo en un emblema ligado a la Argentina. Dio un reportaje a la página La Vaca (un órgano ligado a una ideología que mezcla la izquierda con cierto anarquismo, algo que la hace atractiva para quien busque un mirador sobre esas tendencias) en el cual explicó por qué lo apoya a Kirchner. Primero, porque sin ser socialista, trabaja para el socialismo; también porque ha designado como funcionarios a ex militantes de las organizaciones terroristas de los años '70. También niega pertenecer a la izquierda revolucionaria y se manifiesta como militante del posibilismo. Veamos lo principal del reportaje.

Periodista: ¿Por qué no hay más marchas contra Casa de Gobierno?

Hebe de Bonafini: Porque siempre resistimos al enemigo que estaba ahí, en la Casa Rosada. Primero la dictadura, después Alfonsín cuando hizo la Obediencia Debida y el Punto Final, y más motivo que nunca para hacer las marchas. Después vino Menem que entregó y arruinó al país. Entró a la casa de las Madres once veces en 45 días, y nos rompieron todo, nos robaron todo, las fotos de nuestros hijos, documentos. Después vino De la Rúa, después Duhalde. Ahora hay un cambio en Latinoamérica y aquí, y decidimos que era la última Marcha de Resistencia. El enemigo ya no está ahí adentro. Pero seguimos con todo lo de siempre, empezando por las marchas de los jueves.


P.:
Resultó inquietante la imagen de fin de la resistencia.

H. de B.: Mirá, habla de nosotras gente que nunca marchó las 24 horas, como Estela Carlotto (presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo). Nunca fue a una marcha, jamás, nunca va los jueves a la Plaza. ¿Cómo puede hablar? Dice que va a seguir en las marchas. Esa sí que es una novedad. Porque hay que estar ahí todo el tiempo. Nosotras no nos vamos de ahí. (Aclaración: Estela Carlotto se mostró en desacuerdo con el anuncio de que la de enero sería la última marcha, y dijo que hay que seguir buscando la verdad y la justicia.)


P.:
Hay muchos sectores de izquierda, que la tomaban a usted como referencia, que dicen: «Hebe ya no es más de izquierda»...

H. de B.: De izquierda como ellos, seguro que no. Nosotras nos sentimos revolucionarias, porque lo que hacemos es revolucionario. ¿Qué organización o partido tiene una radio? Y ojo, es AM, no FM. ¿Quién tiene un periódico hace tantos años? ¿Quién tiene una universidad, quiénes están proyectando tener escuelas? Son todos hechos revolucionarios, porque son para transformar y cambiar. Y si estamos en una transformación, hay que ver si apostamos a esto o no.


P.:
Usted siempre pedía un cambio radical de sistema político y económico...

H. de B.: Nosotras creemos que este presidente tiene un proyecto que no tenía ningún otro presidente anterior. Para nosotros, lo fundamental es que él diga que nuestros hijos son sus compañeros. Eso es muy fuerte. Y que nosotras somos sus madres. Que diga eso es más fuerte que la entrega de la Escuela de Mecánica de la Armada. Pero, además, están todas las otras cosas que fue haciendo el Presidente: cuando pagó la deuda con el FMI, yo hablé con gente de Venezuela, con gente de todos lados, y me dijeron: está bien pagar, para independizarnos del FMI. Ahí entendí.


P.:
¿Apoya el pago al FMI?

H. de B.: Lo voy a terminar de entender si el dinero que no manda al Fondo se pone en algo que solucione el hambre y la desocupación. Por eso estamos con este tema cada jueves en la Plaza: distribución de la riqueza ya (las Madres sustituyeron con este lema el anterior «No pago de la deuda externa»).


P.:
Se venía cayendo el neoliberalismo por el empobrecimiento masivo, la corrupción, la ineptitud y demás, y aparecen nuevos gobiernos. Se los considera más a la izquierda, pero hacen más de lo mismo, y empiezan a ser cuestionados, por ejemplo, Lula...

H. de B.: Es más cuestionado Tabaré Vázquez, me parece. Pero la derecha nunca hubiera sacado generales como hizo Kirchner o como hizo Evo Morales ahora en Bolivia. Al contrario, hubiera traído más fachos todavía. O el enfrentamiento que ha tenido el gobierno con la Iglesia. Me parece que lo que hace este presidente no tiene que ver con reformismo, sino como una transformación. No es socialista, claro. Pero está transformando las cosas para el socialismo.


P.:
¿Qué espera usted del gobierno?

H. de B.: Que empecemos a sanear. La limpiezaes sana, cuando sacan a Duhalde del medio, es sano. Las mafias que tiene este país que hay que ir limpiándolas, porque los tipos mafiosos pudren todo y ponen dudas en la gente. Pero entonces también te digo que hasta ahora siempre le planteamos al Presidente a quiénes no queremos, y se fueron cayendo todos.


P.:
¿Por ejemplo?

H. de B.: Un Béliz, un Lavagna, un Duhalde, el vicepresidente Scioli: los va sacando o los va corriendo a todos, hasta a Duhalde que parecía imposible.

P.:
Pero la puerta de salida parece giratoria.

H. de B.: Trajo a otra basura, es cierto, porque siempre el río arrastra la basura, como esos intendentes del conurbano que son de lo peor. Yo le dije al Presidente: usted saca a unos y pone a otros. Este Othacehé (Raúl, intendente de Merlo), por ejemplo, no tendrá tanto poder como tenía Duhalde, pero te traiciona en cualquier momento. Yo puedo hablar con el Presidente con muchísima confianza. Le digo muchas cosas y él me dice: «Usted réteme, me hace bien que usted me rete, usted es como mi mamá». Que un presidente me diga eso... Por eso seguimos criticando y denunciando, y nos traen las denuncias para que las hagamos nosotras. Nos dicen: « Madres, digan esto, protesten, reclamen».


P.:
¿Cómo ve al Congreso?

H. de B.: Con el Parlamento esperá, porque tengo una pelea enorme. El Parlamento es una basura, no sirve para nada, no hacen leyes, no hacen nada, estoy totalmente peleada. Para mí no sirve, no ha demostrado nada nunca. Para mí estuvo bárbaro Evo Morales en Bolivia: que marquen tarjeta, y les rebajó el sueldo a la mitad. Imaginate si acá los ponemos a marcar tarjeta. Cobran un sueldo grande y no hacen nada. Yo creo que directamente no habría que pagarles. El que quiera, que sea parlamentario medio día y que después trabaje y viva de lo que pueda, pelando papas, como abogado, lo que sea.


P.:
Usted parece no creer en la idea de revolución al viejo estilo...

H. de B.: No es un descreimiento sobre las revoluciones. Pero me doy cuenta de que las revoluciones están cada vez más lejos. Porque la gente no está formada para la revolución. Se va formando en el sistema capitalista, se hace cómoda, y es muy difícil que piensen en la revolución. Los mismos piqueteros, por ejemplo, piden 150, 250, 350 pesos del plan Trabajar: piden y piden; en otro momento, hubiera sido más revolucionario todo eso. Entonces, acá no funciona la revolución. No surge. Y fijate los que hablan de revolución: cada uno tiene su partidito, cada uno se presenta al Parlamento, cada uno tiene sus candidatos, cada uno junta votos como puede. Eso sí: terminan sacando menos votos que Moria Casán (vedette, actriz y ex candidata). Así que los que hablan de la revolución están sosteniendo al sistema porque se meten. Yo no.


P.:
¿Sería candidata?

H. de B.: No, no quiero ser del sistema ni candidata; me parece horrible. Lo que quiero es transformar este sistema. Y si no lo puedo transformar de arriba abajo, lo voy transformando en la medida en que apoye los esfuerzos para la unidad latinoamericana. Esa es la que nos va a resolver el tema.


P.:
Los desaparecidos no apoyarían a un gobierno de este tipo, porque eran revolucionarios...

H. de B.: No me parece, para nada. Lo que pasa es que los que hablan de nuestros hijos revolucionarios son los que los criticaban cuando nuestros hijos querían hacer la revolución armada. Todos estos partiduchitos que critican a las madres hablando de nuestros hijos, en realidad, los combatían. Porque no querían la revolución armada, no estaban de acuerdo. Te los puedo nombrar a todos. Pero, además, muchos de los que estaban con nuestros hijos hoy están participando del gobierno. Muchísima gente del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo), del PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores), de Montoneros, está en el gobierno. Nilda Garré: ¿querés más que eso? Eduardo Duhalde, el de la Secretaría de Derechos Humanos, gente del Ministerio del Interior, que vienen de grupos revolucionarios. Están dentro del gobierno: quiere decir que creen en esto. Y mientras tanto yo sigo criticando muchísimas cosas que están mal. Y las voy a seguir haciendo. Pero el Partido Comunista, todos los trotskistas, estaban contra nuestros hijos, todos odiaban la revolución armada, y son los que nos critican ahora en nombre de nuestros hijos.


P.:
Los funcionarios se hacen adictos al sillón...

H. de B.: El Presidente trabaja muchísimas horas, no tiene horarios. Está poniendo el cuerpo. Y los otros también trabajan mucho. Mi hija está en Acción Social y no hay horarios. Ojo, en el gobierno hay mucha gente que trabaja en serio.

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