• Viaja para no desairar cumbre de presidentes pero igual lo aprovecha para la campaña • Lo acompañan su esposa y Bielsa, los candidatos del oficialismo en distritos clave • Aunque posterga firma de acuerdo estratégico aprovechará para hacer anuncios importantes • Uno será el acuerdo con Telefónica por contratos con alza de tarifas, muy demorado • Esa empresa anunciaría que abandona juicio en tribunal CIADI del Banco Mundial • Insistirá ante Zapatero en que empresa española siga vinculada a Aguas Argentinas • Mal clima por Bonafini y mensaje oficial que dice la Conquista fue un "genocidio".
Néstor Kirchner llegará hoy a Salamanca para participar de la XV Cumbre Iberoamericana. En pleno ajetreo electoral, el Presidente confía en que su exposición en esa asamblea le dará algún rédito electoral. Se confirmó, tal como adelantó este diario, que este viaje no será el de la firma del Tratado de Asociación Estratégica de España y Argentina. Lo que se suscribirá es una «carta de intención», y el documento definitivo será motivo de una visita «de Estado» del santacruceño a Madrid, seguramente el año próximo.
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En cambio, Kirchner podrá realizar algunos anuncios, como la adquisición de 1.000 vagones de trenes y, acaso, la firma de un acuerdo definitivo con Telefónica (con alza de tarifas), que habilite a esta empresa a desistir de sus reclamos en el CIADI. Este retiro del pleito fue anunciado varias veces por la oficina de prensa de Julio De Vido, que nunca se sintió obligada a explicar por qué no se produjo.
Cristina Kirchner también buscará las luces internacionales de la Cumbre de Salamancapara proyectarlas sobre la escena bonaerense, en la que pelea voto a voto por un buen resultado el 23 de octubre. El protocolo organizado por las autoridades de la reunión le tendió, sin embargo, una celada: está previsto que ella participe de un programa de actividades para las primeras damas, que encabezará la reina Sofía como anfitriona. Para la senadora, que pidió la eliminación del apellido Kirchner de la cartelería electoral (después se corrigió,al advertir que las encuestasidentificaban más a su esposo que a ella), se trata de un desafío riesgoso. Habrá que ver cómo lo sortea. Kirchner tendrá el suyo, claro: el programa organizado por Enrique Iglesias supone largas reuniones de presidentes para dialogar sobre la Comunidad Iberoamericana y las migraciones, la actividad económica, el canje de deuda por educación, las catástrofes naturales, etc. Cuando transcurra ese calvario, el teléfono de Alberto Fernández sonará más que de costumbre, seguramente, con preguntas e indicaciones del Presidente sobre la peripecia proselitista local.
• Colaboración
Kirchner viaja a España, debería admitirlo, contra su voluntad. Lo convenció la necesidad de colaborar con su amigo José Luis Rodríguez Zapatero, quien se ha propuesto a partir de esta oportunidad relanzar el mecanismo de las cumbres. Ayer lo explicó en las páginas del diario «El País» el canciller español Miguel Angel Moratinos.Parte de esa revitalización está cifrada en la presentación de Enrique Iglesias, el ex titular del BID, como nuevo « secretario general iberoamericano». A propósito: ¿cuándo y por qué se resolvió que ese lugar no sería ocupado por Fernando Henrique Cardoso, a quien se había convocado para ese efecto y que, por eso, redactó el primer programa de acción de este grupo? Una pregunta para historiadores. Lo importante es que casi todos los presidentes de Iberoamérica estarán en Salamanca (salvo el ecuatoriano Alfredo Palacio y el nicaragüense Enrique Bolaños, ambos con crisis en sus países).
Zapatero, el anfitrión, no las tiene todas consigo para esta ocasión. Ayer fue insultado por un grupo de manifestantes mientras participaba de los actos por el 12 de Octubre, la fiesta patria española. Está atribulado por la discusión que introdujo en el Congreso y, sobre todo, en el Partido Socialista, el estatuto hiperautonomista que pretende aprobar el gobierno de Cataluña, que está presidido por un compañero del premier, Pascual Maragall. Además, la presión migratoria marroquí sobre Ceuta y Melilla, que derivó en que las fuerzas de seguridad españolas mataran a 11 africanos, desató una ola de críticas que apenas pudo acallar el viaje del canciller Moratinos a Marruecos y -se conoció ayer- una mediación especial del rey Juan Carlos I ante el rey de ese país vecino.
En ese clima, tal vez Kirchner no aporte demasiado con el bagaje que lleva a Salamanca. Por ejemplo, el cable de la agencia «Télam» que califica de genocidio a la conquista española -nada peor para este momento (ver vinculada)- o la carta de su predilecta, Hebe de Bonafini, en la que trata de inhumano a Zapatero por la actitud ante los migrantes del norte de Africa.
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