Un nuevo capítulo de declaraciones se produjo ayer en el marco de las sospechas por un enfrentamiento entre el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y el presidente Néstor Kirchner. Este último defendió la decisión de aplicar «una receta propia» y aseguró que la Argentina «no necesita de las teorías económicas» que le quieren imponer al país.
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El Presidente evitó aludir por lo menos de manera directa a Lavagna, aunque algunos creyeron detectar en su discurso durante la presentación del Programa Nacional de Alfabetización al menos un párrafo dirigido al ministro: «Estoy harto de esta mezquindad argentina de ver cómo cada uno queda posicionado, esa desesperación por ver quién se posiciona mejor en cada tema».
Y en esta línea, destacó que «hay que dejar de jugar a la política de presión. A ver si tal hace tal cosa entonces yo tengo que hacer tal otra, si esto me perjudica o no me perjudica».
Por su parte, Lavagna negó cualquier tipo de diferencias: «Como no ocurre nada, no voy a contestar nada», explicó al presentar un plan de incentivo para créditos a pymes en el Palacio de Hacienda.
Kirchner y Lavagna se encontraron el martes por la noche en la Casa Rosada, en la que fue calificada como una «reunión de trabajo» desde el gobierno, pero no trascendieron detalles sobre lo abordado por ambos. Las versiones sobre tensión en el gobierno se intensificaron cuando el lunes último Lavagna criticó el «populismo setentista» de quienes impulsan aumentos generalizados de salarios. Desde Economía aseguraron que Lavagna apoya la convocatoria al Consejo del Empleo y el Salario, que el gobierno formalizará en los próximos días. Y aseguran que las críticas de Lavagna fueron dirigidas a otras cuestiones, como incrementos generalizados de salarios sin una contrapartida en la productividad de las empresas.
«La Argentina puede ser un país absolutamente viable, muestra que se puede recuperar rápidamente, no necesita ninguna de las teorías económicas que nos imponen, sino hacer nuestra propia receta de administración y de cómo vamos sacando al país adelante, porque lo podemos hacer», señaló el Presidente. Kirchner sostuvo que «para construir una Argentina distinta, hay que ir dando paso tras paso». «Lo que destruyeron, se llevaron y saquearon -agregó- no se recupera de un día para otro.» Señaló que «obviamente ese paso tras paso tiene que ser hecho con un claro sentido de justicia y equidad, un claro sentido de ir mejorando a los que menos tienen, que debe ser la parte central y fundamental de nuestra agenda».
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