Néstor Kirchner se resiste a una entrevista con Jorge Telerman, heredero del destituido Aníbal Ibarra, pero por lo pronto ayer comenzó a disponer de algunos fondos porteños. La movida la piloteó el secretario de Salud, Donato Spaccavento, y la terminó sellando Alberto Fernández, cuando llamó a la bancada porteña de la Legislatura para que apresurara un subsidio para la asociación filantrópica del Hospital Francés.
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Kirchner, al participar de un acto la semana pasada, precisamente cuando las acciones de Ibarra comenzaban a devaluarse ante la Sala Juzgadora, en su discurso prometió que hablaría con «las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires» para darle una solución a la delicada situación del Hospital Francés, quebrado y con sueldos pendientes de pago que hace tiempo reclamaban los empleados a los legisladores porteños.
Finalmente ayer, la Legislatura aprobó la creación de un fondo de hasta $ 8.500.000 para paliar la situación, pero no le dio exactamente forma de subsidio, como pedía el titular de Salud local. La medida fue aprobada por todos los bloques y hasta festejada por el gobierno de Telerman, quien por el mediodía se entregó a un asado con sindicalistas. Fue en la sede de camioneros, con su anfitrión, Hugo Moyano, y Amadeo Genta, Juan Manuel Palacios, José Luis Lingieri y Alejandro Amor, el gremialista municipal que será beneficiario de un cargo en la gestión del Gobierno de la Ciudad.
• Pregunta
Moyano participó del acto de jura de Telerman e ingresó al recinto junto con un amigo: el secretario de Medio Ambiente, Eduardo Epzstein, quien más de una vez debió solucionar algún conflicto con los camioneros (hasta volcaron la basura en las puertas del despacho de Ibarra en su momento) por el tema de los contratos de las empresas de recolección de residuos que tiene a su cargo ese funcionario. La estabilidad de ese secretario no está confirmada en el staff de Telerman, al menos con todas las áreas que administra actualmente, pero podría quedarse con el manejo de lo que tiene que ver con la limpieza de la Capital Federal. Aseguran que Moyano sólo preguntó, pero no ha pedido, sin embargo, por nadie, como lo hicieron Estela Carlotto o el propio Ibarra por algunos.
Tampoco le han pedido ayer cambios de funcionarios dos grupos de familiares de víctimas de Cromañón con los que se entrevistó el jefe porteño. No estuvo el abogado y padre de un joven fallecido en el accidente, José Iglesias, quien resiste la presencias de algunos ibarristas. Los que visitaron a Telerman, en una sentida reunión, sólo le requirieron la instalación del llamado santuario que se levantódonde ocurrió la tragedia el 30 de diciembre de 2004 y la continuidad de los subsidios (quieren transformarlos en planes de capacitación o empleo) que vienen recibiendo los sobrevivientes.
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