16 de diciembre 2005 - 00:00

Kirchner ya nombró embajadores en Consejo de la Magistratura

Cristina Fernández y Carlos Kunkel
Cristina Fernández y Carlos Kunkel
Dos laderos de Cristina Fernández, que no pasaron por ningún tamiz del Congreso, se sentaron ayer en las sillas que dejaron vacías un duhaldista y una menemista en el Consejo de la Magistratura.

Carlos Kunkel
y Diana Conti desembarcaron en ese cuerpo confirmando que la aspiración del gobierno es ejercer el dominio político en la selección y remoción de jueces.

Cuando todos creían que Vilma Ibarra y Carlos «Cuto» Moreno eran números puestos para ocupar el lugar que dejaban los no reelectos Jorge Casanovas, Leila Chaya y Jorge Yoma, la senadora Kirchner bajó una nota a su bloque con los nombres de «los elegidos». No es una nimiedad: el dúo Kunkel-Conti representa en Diputados al bloque Frente para la Victoria-PJ. Los nuevos diputados designados ocuparán un lugar en la Comisión de Acusación, a cargo de instruir los sumarios preliminares contra los jueces.

Quién mejor que Kunkel para representar el estilo que el kirchnerismo y la primera dama le imponen a su gestión. Kunkel es el primer « cristinista». Madrugó a todos ofreciendo la candidatura de «la señora» como senadora por la provincia de Buenos Aires y como segura vencedora de Chiche Duhalde.

El recién llegado mostró fibra, y en su primera intervención como consejero dejó en claro que no iba como figurita decorativa. Para que no queden dudas de lo que el oficialismo puede hacer, es suficiente relatar cómo Kunkel abofeteó a un replegado Eduardo Orio. Debe preocuparse el abogado a cargo de la vicepresidencia del Consejo, porque ese sitial se le diluye entre las manos.

-¿Quién es el presidente acá?
, interrogó el «cristinista».

-Yo, como vicepresidente del cuerpo, estoy a cargo de la presidencia,
contestó Orio.

-¿Entonces por qué este señor habla más que usted?,
inquirió Kunkel dirigiendo la mirada al abogado Beinusz Smukler.

En esa presentación, a poco de jurar como nuevo integrante del Consejo de la Magistratura, Kunkel dejó en claro que va por la presidencia del cuerpo. Sobre todo, porque en la nueva arquitectura que el Senado aprobará la semana entrante, ese rol ya no lo ocupará más el presidente de la Corte Suprema Enrique Petracchi.

Comentaban ayer que Kunkel susurró a un colaborador que «venimos por la corporación» y que habría asegurado que «tenemos 212 votos» para apobar la «ley de Cristina», que reduce el número de integrantes del Consejo de la Magistratura.

Además de ser uno de los «estrategas» que rodea al presidente
Néstor Kirchner (fue subsecretario de la Presidencia), Kunkel supo ser uno de los ideólogos de los continuos complots que se denunciaron desde el gobierno. Tiene tanta llegada al matrimonio Kirchner que ocupó una oficina en la Rosada pegada a la de Cristina.

Fue funcionario municipal en Florencio Varela, desde donde despegó para pasar a engrosar la «tropa K». El ahora consejero conoció a
Kirchner en los '70, cuando ambos estudiaban en La Plata. Claro que en aquel entonces Kunkel era el jefe político del matrimonio presidencial, era el líder de la agrupación universitaria donde el Presidente y la senadora comenzarían su militancia.

• Reencuentro

Después de varios años de distanciamiento, Kunkel y los Kirchner volvieron a reencontrarse hace ocho años cuando comenzaba a gestarse el Grupo Calafate.

Ahora,
Cristina echó mano a la experiencia de su ex jefe de militancia para controlar a los díscolos jueces y abogados que (de vez en cuando) ofrecen resistencia a las órdenes que provienen de la Casa de Gobierno. Y si se rebelan, Kunkel bien puede llamar a sus amigos piqueteros, ya que fue el nexo con las milicias de Luis D'Elía.

La otra pata para sostener la ofensiva contra el Consejo es la ex senadora frepasista Diana Conti, estrecha colaboradora del juez supremo
Eugenio Raúl Zaffaroni y abogada del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). Fue secretaria de Derechos Humanos y además autora de un proyecto de ley para despenalizar la tenencia de estupefacientes para consumo personal.

Junto a
Kunkel y Conti por el oficialismo (todavía se desconoce el reemplazante de Yoma), también hizo su aterrizaje la tropa radical: Federico Storani -que ocupará el lugar que dejó vacante Juan Minguez- y el senador Norberto Massoni en reemplazo de Carlos Prades.

Todos juraron durante una ceremonia encabezada por el presidente de la Corte Suprema,
Enrique Petracchi, que se realizó en el edificio de la calle Libertad y Viamonte.

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