28 de noviembre 2003 - 00:00

Kirchneristas hacen lanzamiento nacional

Kirchneristas hacen lanzamiento nacional
Sin eufemismos, el kirchnerismo liberará antes que en público su rebeldía anti-«pejotista», definición que los patagónicos dan al PJ oficial. Será, desde que Néstor Kirchner asumió en mayo, la más ampulosa cumbre K, montada para animar el sueño del partido propio que el sureño alimenta hace tiempo. Para satisfacer la clientela, habrá dos ventanillas, una en la Capital y otra en La Matanza.

En la primera -hotel Bauen, mañana. Al punto que está programado el desfile de tres ministros del gabinete nacional y, se ilusionan los maestros de ceremonia, hasta podría asomarse -si no viaja al sur- el presidente. Igual estará presente: si sale de gira el fin de semana, enviará un discurso y un orador para que lo lea.

Aparezca o no Kirchner, no habrá medias tintas. Los organizadores del mitín -Marcelo Fuentes, funcionario de Cancillería, y Aldo San Pedro, que tiene despacho en el INAES-montaron el encuentro con una objetivo puntual: potenciar la transversalidad y dotarla de un brazo electoral.

Y atendieron cada detalle del encuentro: por caso, será en el hotel Bauen que está tomado por sus empleados y funciona con un régimen similar al de las fábricas recuperadas con el auspicio monetario de Aníbal Ibarra.

Hasta allí, llegarán el sábado al mediodía Carlos Tomada, Alicia Kirchner y Julio De Vido, y una tropa de dirigentes: selección kirchnerista donde militan Miguel Bonasso, el neoibarrista Rafael Romá, el rosarino Hermes Binner y el cordobés Luis Juez, entre otros. Rafael Bielsa se justifica ausente: estará en China.

Apagado el ensayo que impulsó
Alberto Fernández y luego desactivó Kirchner, el mitín del sábado implica el mayor desafío de laderos del Presidente a la estructura del peronismo formal. Toda una provocación que recrea aventuras pasadas.

Por caso, antes del abrazo de
Eduardo Duhalde promoviéndolo su delfín, un Kirchner precavido diligenció a sus seguidores a anotar sellos que le permitan presentarse en elecciones. De allí salió el Partido de la Victoria, cuya propiedad intelectual y legal, es de San Pedro.

No fue el único logo que el patagónico admitió. También dejó hacer a
Eduardo Sigal que anotó el Partido de la Unión -hasta fue candidato a gobernador aunque luego resignó su postulación para apoyar a Felipe Solá- y a Eduardo Luis Duhalde que gestó Memoria y Movilización junto a Ramón Torre Molina.

Un tiempo antes había lanzado La Corriente de la mano de
Alberto Fernández en suelo porteño y más adelante, operado por Fuentes - que fue su jefe político cuando ambos militaban en la Facultad de Derecho de La Plata-se subió a otro palco para inaugurar Confluencia Argentina.

Además, el núcleo de ese armado incluye a Bielsa, Duhalde. Sigal y
José Horacio González Gaviola, hoy en el PAMI. Fueron quienes en febrero pasado, en el hotel Panamericano, se amontonaron para contrapesar la invasión duhaldista, formalizada días antes en San Vicente.

Ahora todo tiende a ensamblarse. Y nunca más oportuno el nombre que eligió Fuentes cuando lo bautizó Confluencia, que rápidamente en la jerga palaciega mutó a
Konfluencia, a pesar de que algunos reniegan de esa transgresión que remite a denominaciones soviéticas.

«Nuestra decisión es muy firme: nosotros estamos armando un partido político (que el Presidente decidió que sea el Partido de la Victoria) en todo el país para presentarnos a elecciones en 2005»
le dijo San Pedro a este diario.

En esa línea, es sintomática la presencia de
Emilio Martínez Garbino que compitió por afuera del PJ en Entre Ríos, Rubén Daza que estuvo a punto de lanzar su propia candidatura en Jujuy, enfrentando a Eduardo Fellner, y Luis Juez que toreó al delasotismo en Córdoba.

La voluntad de articular un brazo electoral, marca una diferencia con los setentistas del «Grupo Michelángelo» que, según
Juan Carlos Dante Gullo, buscan promover el debate y la discusión de ideas. Con ese objetivo, el domingo prevén juntar más de mil militantes en La Matanza.

No implica confrontar -de hecho,
Carlos Kunkel, jefe de los Michelángelos, estará el sábado en el Bauen- pero esa es una diferencia abismal: el dueto Fuentes-San Pedro empuja el armado de un partido kirchnerista; un brazo electoral y para eso colecta sin pedir currículum.

Por eso, en el Bauen, quedarán codo con codo Binner y
Eduardo Valdez, el sindicalista Ricardo Cirielli y Carlos Tomada, o José «Pepe» Sbatella (jefe de la Aduana) con Julio De Vido; personajes de orígenes diversos unificados ahora bajo el mismo techo.

Además de núcleo original que integran
Fuentes, Sigal, E.L. Duhalde y González Gaviola. En cambio la tropa de Kunkel-Dante Gullo aspira a recuperar para los peronismo setentista el control del Partido Justicialista. Por eso, entre los invitados a La Matanza, abundan los peronistas, nostálgicos de los '70: el vicecanciller Jorge Taiana, Pedro Guastavino (vice electo de Entre Ríos), el correntino Hugo Perié y Rodolfo Ojea Quintana, entre otros.

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