La Argentina confirmó a Chile que no podrá asegurarle más gas
El gobierno argentino fue ayer realista ante la visitante chilena Michelle Bachelet. Se le dijo en Buenos Aires que no se le podrá garantizar el suministro de gas en el futuro porque la Argentina aspira a seguir creciendo a niveles de 9% anual y para lograrlo necesita energía, y que hacia 2010 las exportaciones deberán cesar de manera gradual. Supone una actitud madura y el reconocimiento de una situación inevitable, que bien podría haber eludido Kirchner con el objetivo de quedar bien ante Bachelet. Más teniendo en cuenta que la chilena había elegido a la Argentina para su primera salida como jefa de Estado. Durante la jornada oficial, se decidió que en el tema del gas se forme una comisión que durante 90 días estudie la situación, para luego firmar un acuerdo definitivo a largo plazo. Será una negociación complicada, porque Chile se niega a renunciar a la compra en ese tiempo del combustible argentino. Hoy Kirchner llevará a Bachelet de recorrida por el conurbano profundo: inaugurarán un jardín de infantes en José C. Paz.
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El presidente Néstor Kirchner agasajó anoche a su colega de Chile, Michelle Bachelet, con una cena ofrecida en el Palacio San Martín.
«La Argentina, creciendo a 9% anual, no puede garantizar el gas que necesita Chile en el mediano y largo plazo», fue la frase con que De Vido recibió de entrada a Poniachilk. La funcionaria, muy cercana al pensamiento de Bachelet, también fue directa en el pedido de estudiar la situación durante un tiempo a través de una comisión bilateral, para luego tomar una decisión definitiva. Mientras tanto, y hasta junio, la Argentina debería garantizar el suministro de gas, cosa a la que el ministro local accedió.
Bachelet había calentado ayer motores sobre el tema del gas, en el mismo momento de tomar la aeronave oficial que la traería a Buenos Aires. A minutos de abordar el avión, la presidenta declaró: «Es claro, y el presidente (Néstor) Kirchner lo ha dicho antes y estoy segura lo va a reafirmar, que al menos se va a garantizar todo el abastecimiento de gas de manera que no falte en las casas de los chilenos».
La frase, que llegó rápidamente a la Casa de Gobierno, provocó cierto malestar en el gobierno argentino, que igualmente eligió mantener las formas diplomáticas durante la visita de Bachelet. Haciendo gala de la tradición chilena, Michelle Bachelet llegó puntualmente a Buenos Aires. A las 16.45, hora prevista en el cronograma original, el avión oficial del gobierno chileno aterrizó en el Aeroparque Metropolitano, donde la jefa de Estado fue recibida por el canciller Jorge Taiana.
Inmediatamente se puso en marcha el plan original, y ambos funcionarios se dirigieron a la Plaza San Martín para el tradicional homenaje floral al libertador José de San Martín frente a su monumento. En este caso, el anfitrión fue el recientemente nombrado intendente, Jorge Telerman.
Junto con Bachelet llegaron a Buenos Aires el canciller,Alejandro Foxley; la ministra de Minería y Energía, Karen Poniachilk; de Defensa, Vivianne Blanlot; y el ministro de Transportes, Sergio Espejo; y de Obras Públicas, Eduardo Buitrán, quienes se reunirán con sus pares argentinos. No viajó a la Argentina el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, que en algún momento dijo que el peronismo era « fascista» (luego se arrepintió); con lo cual Felisa Miceli -su par en la cartera económica- no tuvo ayer encuentros bilaterales. Los temas económicos fueron tratados en dos reuniones: el que el ministro Julio De Vido mantuvo con Poniachilk y el que Taiana protagonizó con Foxley, donde se trataron las cuestiones de integración comercial.
A las 17.58, Bachelet llegó al Salón Blanco de la Casa de Gobierno, donde la esperaba Kirchner con su esposa, Cristina Fernández. Se destinaron unos 10 minutos para los saludos cruzados (especialmente efusivo fue el abrazo que se dieron Bachelet con el senador José Pampuro, conocidos cuando ambos eran ministros de Defensa), e inmediatamente cada ministro se dirigió a la oficina que tenía reservada para las reuniones bilaterales.
La actividad de hoy de Bachelet comenzará temprano. A las 8.30 recibirá a los gobernadores de provincias que limitan con Chile, salvo Santa Cruz, en la embajada de su país. Hasta el edificio de la calle Tagle llegarán el gobernador de Mendoza, Julio Cobos, que planteará la aceleración del proyecto del tren trasandino entre ambos países, que fue desactivado en la década de los 80 y que entrará este año en proceso de licitación internacional; y el catamarqueño Eduardo Brizuela del Moral, que solicitará a la presidenta chilena la reactivación del proyecto de pavimentación de la ruta internacional del Paso de San Francisco, el corredor bioceánico que une el oeste de esa provincia con la Tercera región chilena de Atacama. Por su parte, el gobernador rionegrino, Miguel Saiz, expondrá la necesidad de fortalecer la integración territorial, dado que Río Negro tiene aproximadamente 180 kilómetros de línea fronteriza con la vecina nación.
El gobernador neuquino, Jorge Sobisch, llevará en su agenda dos temas que presentó en julio de 2004 en una audiencia que sostuvo en La Moneda con el ex presidente Ricardo Lagos. Reiterará un proyecto para abastecer de gas a Chile mediante un gasoducto que deberá construir ese país con una extensión de 475 kilómetros que interconecte los gasoductos Pacífico y Gas Andes por los que se transporta el gas desdela cuenca neuquina hacia Concepción y Santiago de Chile. El mandatario de Jujuy, Eduardo Fellner, está interesado en discutir con Bachelet temas vinculados a la producción azucarera (la provincia exporta el producto a Chile), la minería, en especial la extracción de cal y borato, las exportaciones de hortalizas y el turismo. El gobernador de Salta, Juan Carlos Romero, planteará, por su parte, la importancia del paso de Sico en el transporte de cargas y el fortalecimiento de los acuerdos energéticos. El gobernador del Chubut, Mario Das Neves, dialogará sobre temas de integración en un amplio abanico que va desde el deporte y los vínculos culturales, hasta cuestiones turísticas y la posibilidad de la construcción del gasoducto cordillerano.
El único gobernador limítrofe ausente será el de Santa Cruz, Carlos Sancho, que explicó que no participará del encuentro con la presidenta de Chile, por razones de «agenda gubernamental». En realidad, todas las cuestiones de obras que involucran a ese provincia (en especial el paso Austral), fueron conversadas directamente por el ministro Julio De Vido.
• Acto político
Después de desayunar con los gobernadores argentinos, Bachelet aceptará la invitación personal de Néstor Kirchner de ir a un acto político, preparado originalmente para la semana pasada, pero suspendido por la lluvia y la crisis de Santa Cruz. Los dos presidentes bajarán hasta José C. Paz, donde el intendente, Mario Ishi, le prometió al mandatario argentino una movilización estrictamente justicialista y favorable al frente bonaerense K. En el Gran Buenos Aires, Kirchner y Bachelet inaugurarán obras en el Complejo Habitacional Saavedra Lamas, donde abrirán, además, un Jardín de Infantes y entregarán 128 computadoras.
Todo deberá hacerse rápido, ya que a las 12 Bachelet tiene que hablar ante la Asamblea Legislativa y a las 14 Enrique Petracci la recibirá en la Corte Suprema de Justicia (CSJ). A las 16, la presidenta debe volver a tomar el avión oficial de la Fuerza Aérea de Chile para volar hacia Montevideo, donde la esperará Tabaré Vázquez.




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