La bandera en campaña

Política

Néstor Kirchner llevará a Daniel Filmus este miércoles a Rosario a un acto del Día de la Bandera en lo que se convertirá en el cierre nacional de la campaña porteña. La movilización, prometen en el gobierno, será pocas veces vista. Kirchner y Cristina encabezarán un palco para 800 invitados, gobernadores y ministros; habrá desfiles, discursos y quizá una bendición también para el candidato oficial para Santa Fe. Garantiza el kirchnerismo, además, que no se repetirá la violencia verbal del Presidente contra Mauricio Macri.

Daniel Filmus tendrá un cierre nacional de campaña el miércoles de la mano de Néstor y Cristina Kirchner. El lugar elegido fue el Monumento a la Bandera en Rosario donde se trasladarán el Presidente, todo el gabinete nacional y gobernadores para un gran acto de celebración del Día de la Bandera y el 50° aniversario de la construcción de ese monumento. La organización del acto comenzó hace dos semanas y la única incógnita que resta develar es cuánto tiempo estará presente Kirchner después de hablar. Se espera que el Presidente presida el acto, ponga la placa por el aniversario del monumento, obra concluida durante la Revolución Libertadora y luego parta hacia Buenos Aires sin quedarse al desfile.

Ya está montado un gigantesco escenario al pie del mástil mayor, con capacidad para albergar 800 invitados -récord para el lugar según los rosarinos-, que recibirá a los ministros y gobernadores y otro más pequeño en el ala sur para otros invitados especiales. De allí, el Presidente y Cristina bajarán a colocar una placa que llevan desde Buenos Aires en recuerdo por el 50° aniversario de ese monumento diseñado por los arquitectos Angel Guido y Alejandro Bustillo e inaugurado el 20 de junio de 1957.

Pero ni la pompa ni el desfile que se incluirá en el acto son lo que desvela en estas horas a los kirchneristas, sino la organización de otros temas aparentemente menores, como el traslado hasta Rosario.

Celso Jaque, candidato a gobernador mendocino por el peronismo en contra del kirchnerismo concertador de Julio Cobos y su candidato César Biffi, consiguió en el último viaje a Mendoza de Kirchner subir al Tango 01 con el Presidente y bajar junto con él por la escalerilla. En el Frente para la Victoria esa imagen vale más que semanas de campaña.

En esta nueva epopeya rosarina, ese lugar lo consiguió Agustín Rossi, el presidente del bloque oficialista de Diputados que disputa en la interna del PJ local de la semana próxima la candidatura a gobernador con Rafael Bielsa.

Rossi, que también había conseguido subirse a ese tour presidencial a Mendoza, viajará de Rosario a la Capital Federal mañana con el único objetivo de subirse al Tango 01 el miércoles y volver con el Presidente a su ciudad. El mecanismo no es nuevo: con Carlos Menem decenas de gobernadores hacían el trayecto hasta a Aeroparque sólo para subirse al avión presidencial de vuelta, inclusive en el mismo día.

Llegará entonces a su ciudad de la mano de Kirchner y Cristina, junto a Filmus y para protagonizar uno de los actos más grandes que el gobierno diseñó es este tramo de campaña. Pero no se esperan bendiciones especiales ni apoyos de Kirchner a ningún otro candidato que no sea Filmus. Será también un test de violencia verbal para Kirchner a cuatro días de la segunda vuelta en la Capital.

  • Reorganización

    Desde que el Presidente entendió que las encuestas reales comenzaron a mejorar para su delfín porteño a partir de que bajó el nivel de ataques contra Mauricio Macri, se reorganizó toda la puesta en escena rosarina. Así el discurso y la participación de Kirchner, que últimamente no se encuentra a gusto en actos demasiado largos, pasó a ser un secreto de Estado.

    Para los rosarinos, la visita de Kirchner tiene otro interés. Poco les importa el cierre de la campaña porteña, esté o no nacionalizada la discusión ideológica entre los candidatos. El socialista Miguel Lifschitz, fiel a Hermes Binner pero de buena relación con la Casa Rosada, espera que el gobierno anuncie el desembolso de $ 25 millones para una transformación y restauración del monumento. Todo está en manos de Julio De Vido para que se ponga en marcha la licitación.

    La municipalidad apuró desde hace un mes las reparaciones de toda el área. Restan completar los últimos tramos sobre el Pasaje Juramento que une con la sede parroquial, inaugurado en 1998 y la plazoleta cívica sobre el río construida en 2005, pero ya se cambió la iluminación. Por eso el apuro en recibir los $ 25 millones de la Nación, aunque el territorio no sea electoralmente seguro para Kirchner, en un provincia donde Binner y los socialistas representan uno de los mayores dolores de cabeza para el gobierno en las elecciones de octubre.
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