Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

4 de octubre 2026 - 00:00

La campaña arrancó en París: Milei polariza y el peronismo hace cuentas sin PASO

El Gobierno busca suspender las primarias y abrió la negociación con los gobernadores en Francia, aunque no amplió la foto. La Ley de Tierras aparece como posible moneda de cambio. El riesgo país tocó máximos de un año y el oficialismo volvió a responsabilizar al PJ. Cristina, Kicillof y Massa, ante el desafío de ordenar la interna sin PASO.

ver más

Milei comenzó a articular el discurso de largada desde Francia.

Presidencia

El Gobierno decidió que el escenario para el lanzamiento de la campaña 2027 fuera París. No se inclinó, como en 2025, por la localidad matancera de Villa Celina. Prefirió esta vez las luces de la capital francesa, donde Javier Milei ya comenzó a arengar el año electoral. El discurso es simple: pasado o futuro, prosperidad o caos. Una fórmula maniquea que profundiza la grieta y, de paso, le traslada la responsabilidad a la sociedad, con declaraciones que podrían traducirse así: si no me votan, allá ustedes; yo soy la solución, pero si no la ven es porque no quieren o no tienen la capacidad para verlo.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Por supuesto, el mensaje tuvo amplificaciones a través de otros funcionarios como Diego Santilli o Luis Caputo, que también replicaron la polarización y hasta mencionaron el “infierno” del peronismo, con otra caja de resonancia: Mar del Plata, donde se llevó a cabo un Coloquio de IDEA de baja graduación, vaciado por el glamour de París. A La Feliz se trasladaron más empleados que dueños de empresas, quienes no obstante dejaron trascender una sensación que se repite en cada foro. Otra traducción: aval al rumbo, preocupación por la actividad económica e incertidumbre por la elección de 2027.

La paradoja es que, mientras el Gobierno comenzaba a agitar el fantasma del regreso del peronismo, el riesgo país escalaba hasta los 655 puntos, el máximo de 2026 y el nivel más alto desde noviembre del año pasado. El indicador acumula, además, una suba de casi 15% desde que comenzó el año.

La explicación oficial tampoco se movió demasiado del libreto. Caputo atribuyó una mitad de la suba al contexto internacional y la otra al temor de los inversores a que vuelva el kirchnerismo. Ni una pizca de autocrítica sobre las dudas domésticas que también atraviesan al mercado, la actividad económica o la capacidad del programa para despejar el horizonte financiero. El riesgo país, que cuando bajaba era presentado como un plebiscito cotidiano a favor del rumbo económico, cuando sube parece transformarse en una variable exógena: culpa del mundo o del PJ.

Las reglas en el limbo

Pero, claro, la campaña arranca con las reglas en el limbo, porque La Libertad Avanza busca suspender las PASO a través de la reforma política que descansa en el Senado.

En rigor, queda poco tiempo para definir esas reglas, ya que hay un consenso entre todas las fuerzas de que cualquier cambio debería plasmarse antes de que empiece a correr el calendario electoral. Con lo cual, el reloj de arena ya se dio vuelta si se toma como punto de partida la publicación de los padrones provisorios, hecho que tendría lugar en abril. Es decir: si la idea es tratarlo en sesiones ordinarias, el Gobierno tiene unos tres meses para avanzar con su iniciativa.

En ese sentido, París y las rondas del Argentina Week no solo fueron el atril del primer acto. Fue también el lugar elegido para acelerar las negociaciones. Acompañó al Presidente una inédita delegación de 13 gobernadores.

Así como IDEA es útil a periodistas o consultores para tomar contacto con decenas de CEOs en un mismo lugar, el Argentina Week también le permitió a Milei, pero en especial a Karina y a Santilli, practicar el noble deporte de caza en el zoológico y abrir la ronda con todos juntos en un sitio más ameno —y neutral— que la Casa Rosada.

Milei y los gobernadores en París.

Allí hubo un intercambio: se les pidió a los jefes provinciales que acompañen el proyecto. Estos, ni lerdos ni perezosos, abrieron la escucha y pidieron condiciones. Recursos en el Presupuesto y que la negociación incluya también la pulseada local, para que los candidatos libertarios no interfieran en el pago chico. Tampoco es tan lineal: a algunos mandatarios no les molesta la aparición de una boleta de LLA si no es una amenaza. Hasta puede, en algún caso, dividir a los contrincantes. En otros casos, no: un libertario díscolo puede abrir una ventana a un peronista. Y sobran en el territorio quienes arden de deseos de ser, más allá de las definiciones en la mesa grande. Será cuestión de que que escaseen los recursos de campaña, en tales casos.

Una de las principales espadas legislativas de LLA fue consultada por este medio sobre el futuro de las PASO esa misma mañana de jueves. “Acá está frío, pero hay que ver qué está pasando allá”, refirió, en relación con Francia. Más tarde se conoció el diálogo Gobierno-gobernadores, aunque las versiones varían.

“Delante mío, al menos, no se habló nada”, expresó un jefe provincial a Ámbito. Otro mandatario también negó la conversación, aunque reconoció que el Gobierno "ventiló el rumor".

Sin embargo, hay quienes mencionaron que sí se deslizó la cuestión y que los puentes quedaron abiertos. En el peronismo, inclusive, recibieron notificaciones a la distancia y activaron los llamados para recibir postales parisinas. Al PJ le preocupa tener que salir a ordenar su interna sin la herramienta de las primarias.

“Va a salir, a la fuerza, pero va a salir. No veo al Gobierno sometiéndose a perder una elección por un tema no económico”, analizaba un dirigente del PJ.

La foto y lo que falta

De todos modos, aunque la foto de los gobernadores en la capital francesa sea contundente, en rigor es el elenco estable de aliados del oficialismo. “No hay ninguna ampliación, que es lo que necesitaría Milei. Y no la habrá tampoco”, señaló un dirigente del ala dialoguista a este medio.

En la foto no estuvieron los peronistas —salvo Raúl Jalil— ni caciques de peso como el santafesino Maximiliano Pullaro o el cordobés Martín Llaryora.

Inclusive, mientras la comitiva cerraba el tour con un ágape en la Torre Eiffel, el misionero Hugo Passalacqua se presentaba en la Justicia -con cuestionamientos a la Nación- para restablecer los límites a la extranjerización de la ley de Tierras que Milei levantó por decreto a inicios de su gestión y cuya derogación ahora cobra plena vigencia por el fallo judicial que levantó la inhabilitación, más por cuestiones de forma que de fondo.

La ley de Tierras empieza a sonar como carta de negociación, ya que la posibilidad de que los extranjeros puedan comprar extensiones de forma ilimitada preocupa a gobernadores de todo color, en especial por el clima del pago chico, en plena recta final hacia los comicios, que en las provincias comenzarán en abril por la ola de desdoblamientos. Hasta el momento, el debut de las urnas se dará con las PASO de Santa Fe, confirmadas para el 18 de abril. Hay rumores de que podrían incluso adelantarse Río Negro o Neuquén, cuyos provincialismos prefieren distanciar lo máximo posible la contienda local de la nacional.

Además, hay un nuevo contexto: albores de nacionalismo que contagiaron incluso a los libertarios, hasta ayer poco preocupados por esas banderías. Por eso, en la danza de especulaciones, un voto a favor de suspender las PASO nacionales —eliminarlas ya no está en el menú— podría compensarse con un retorno de la ley de Tierras al Congreso. ¿Todos felices?

Un conocedor de esos menesteres adujo las siguientes razones: “Puede pasar como con la Ley Bases: los gobernadores tensan sobre un tema que no les importa ni les cambia la ecuación provincial. Entonces consiguen algo a cambio de nada, porque no ponen nada en juego”.

El problema del peronismo

“No hicimos ningún análisis, porque es muy reciente”, expresaron en el PJ. Pero la iniciativa inquieta. La preocupación no es menor. Un escenario sin PASO agregaría presión sobre un peronismo que todavía no resolvió ni sus candidaturas ni su sistema para resolverlas. Y obligaría a buscar un acuerdo de unidad para evitar la atomización de la oferta electoral en 2027, el gran objetivo para LLA.

Desde el rincón violeta argumentaron ante la consulta de Ámbito que detrás del proyecto hay razones de contención del gasto. También otras filosóficas, ya que, según entienden, “los argentinos no tienen por qué financiar el ordenamiento interno de los partidos”. Pero, al mismo tiempo, admiten que, en términos políticos y ante la interna irresuelta del PJ, podría decantar en una sola oferta oficialista y múltiples propuestas opositoras.

En el balance, LLA prefiere enfrentar a Kicillof, ya que le ordena la campaña un rival con contornos claros y asociado al kirchnerismo, a ese regreso al pasado caótico que Miliei aventuró en París. Pero desoye las voces internas que le indican que las primarias posiblemente le regalen ese rival. Prioriza, antes, la posible dispersión en la vereda de enfrente. Inclusive, con el anhelo oculto de superar el 40% en primera vuelta y evitar el riesgoso balotaje. De allí, también, la necesidad de fomentar la polarización.

Por supuesto, en el plano interno aparecen posibles desprendimientos. Victoria Villarruel o Patricia Bullrich, quien sigue barajando opciones, aunque esta última lo elucubra dentro del esquema libertario. Al menos como primera opción. La senadora no oculta su enojo por la “mesa política blue” que decide por fuera de las reuniones protocolares de la Rosada. Hace referencia a los primos Menem y a Karina Milei, con un enfrentamiento inocultable. Bullrich, además, pasó por Mar del Plata y llenó el hueco que dejaron los viajantes. Se animó, incluso, a presentar una propuesta de reforma previsional, pese a que el día anterior Milei la había pateado para 2028.

Bullrich, en IDEA, aprovechó la falta de dirigentes nacionales para mostrarse en modo candidata.

Otro posible “dispersor” de votos puede ser el PRO, que deja correr la candidatura de Hernán Lacunza (estuvo en IDEA, poco requerido por hombres de negocios) y un ala del partido le insiste a Mauricio Macri para jugar por fuera en 2027, al menos para sostener la identidad amarilla. “¿Pero qué más querría el PRO si se terminara cerrando un acuerdo en CABA para apoyar a Jorge Macri y, a su vez, Santilli es candidato en Provincia?”, reflexionaba el mismo dirigente del mileísmo.

Bullrich tiene un problema para presentarse por fuera: si bien supera a Milei en imagen positiva, no la traslada a intención de voto. Al menos hoy es residual, según un trabajo de Equipo Mide. Asimismo, sondeos reservados que llegaron a Casa Rosada muestran que con Bullrich como compañera de fórmula, Milei sube alrededor de 6 puntos respecto de otras opciones de vice. En criollo: hoy se necesitan.

Cristina, Kicillof y la interna sin PASO

En el PJ, Cristina Kirchner volvió a dejar trascender sus deseos de competir si logra remover la inhabilitación para ejercer cargos públicos. En el kirchnerismo esperan novedades del Comité de Derechos Humanos de la ONU, cuyos dictámenes no tienen carácter vinculante, aunque creen que, si el organismo internacional se pronuncia a favor, se podría generar un efecto de presión sobre los jueces locales. Inclusive, discuten qué tan “no vinculante” puede ser. Hojean tratados internacionales y jurisprudencia de otros países.

No obstante, aseguran que, si la expresidenta finalmente no puede jugar, respaldará al postulante con mejores posibilidades de derrotar a Milei. Axel Kicillof, mientras tanto, ya se mueve como potencial candidato presidencial, en medio de una interna con La Cámpora que hace tiempo dejó de disimularse.

Hay un dato que en el cristinismo miran con atención: distintos sondeos muestran una concordancia cercana al 97% entre los votantes de Cristina y Kicillof. Desde allí concluyen que el gobernador necesita el aval de la titular del PJ para una aventura nacional. Del otro lado, el kicillofismo exhibe sus propios números y la construcción del Movimiento Derecho al Futuro. Y en algún lugar de ese tablero todavía falta saber qué hará Sergio Massa.

Nadie en el peronismo oculta que, con el mapa actual, Kicillof derrotaría a cualquier otro rival en una PASO, inclusive a posibles contendientes como Sergio Uñac (se mostró con Máximo en San Juan en la semana) o Gerardo Zamora, quienes tienen bajo nivel de conocimiento nacional. Excepto que esa interna fuera contra Cristina y esa “concordancia de votos” haga lo suyo. Pero ese horizonte hoy es hipotético. Distinto sería el caso si la interna es cerrada y se resuelve con los padrones de Matheu. Allí, la estructura partidaria, hoy en manos de Cristina, tendría un mayor peso relativo.

Uñac y Máximo, en San Juan. El kirchnerismo alimenta candidatos por fuera de Kicillof.

Pero la discusión tampoco termina en la candidatura presidencial. Nación y provincia de Buenos Aires forman parte de una misma negociación. El kirchnerismo tiene nombres para la sucesión bonaerense; el kicillofismo, los propios. Sin PASO, ambas discusiones deberían resolverse prácticamente en una misma mesa: quién encabeza la pelea contra Milei y cómo se reparte el territorio que concentra casi cuatro de cada diez votos del país.

De allí la inquietud que generaron en el PJ las noticias que llegaban desde París. Las primarias podían servir como mecanismo para administrar una interna que hoy no tiene árbitro indiscutido. Sin PASO, el peronismo tendrá que encontrarlo puertas adentro. O acordar antes de llegar a las urnas.

Últimas noticias

Te puede interesar

Otras noticias