17 de septiembre 2001 - 00:00

La crisis divide al gobierno de Rusia

Moscú (El Mundo, EFE, Reuters) - Después de su inicial apoyo a una ofensiva mundial contra el terrorismo, para lo que incluso puso en marcha un inédito mecanismo de cooperación con la OTAN, el gobierno de Rusia cayó ayer en fuertes internas políticas entre quienes abogan por un apoyo explícito a Estados Unidos y los que pretenden imponer una postura más autónoma en la actual crisis internacional.

Tratando de mostrarse equidistante de ambas posturas, el presidente Vladimir Putin reiteró desde Armenia su apoyo a EE.UU., pero pidió cautela para «no señalar apresuradamente a un culpable».

Putin celebró una reunión extraordinaria a puertas cerradas con todos sus «ministros de fuerza», centrada en «asuntos de la política interior y exterior de Rusia», tras lo cual dispuso poner en alerta máximo la División Motorizada 201 de 7.500 soldados que Moscú mantiene en la república ex soviética de Tayikistán, cerca de la frontera con Afganistán. Este país alberga al principal sospechoso del ataque a Estados Unidos, el millonario saudita Osama bin Laden, lo que prenuncia un inminente ataque militar.

Dos posturas

La movilización hacia la frontera de un tercio de las fuerzas que Rusia tiene en Tayikistán se adoptó «teniendo en cuenta la situación que se está creando en la región», explicó el titular de Defensa, Serguei Ivanov.

En el gobierno de Putin pujan dos posturas. Una es sostenida por la cúpula de Defensa que dirige Ivanov, que es renuente a participar en una coalición militar mundial comandada por EE.UU. La otra es defendida por el ala diplomática del gobierno, que el jueves suscribió con los embajadores de la OTAN una inédita declaración de cooperación.

Serguei Ivanov dijo no encontrar fundamento para un supuesto despliegue de la OTAN en las ex repúblicas soviéticas limítrofes con Afganistán (la citada Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán), lo que daría otro sentido a la presencia del ejército ruso en la zona.
Además, agregó que «Rusia no planea ataques militares en respuesta a los atentados terroristas».

Dato clave

Otro Ivanov, Igor, ministro de Relaciones Exteriores, viene sosteniendo declaraciones a tono con la postura del mandatario estadounidense George W. Bush en cuanto a hacer «uso de la fuerza en la lucha contra el terrorismo». Putin también apeló en el mismo sentido a que «las fuerzas del mal deben ser derrotadas».

Un dato clave a tener en cuenta es que para Rusia los recuerdos bélicos en Afganistán son una de las peores pesadillas para algunos oficiales y dirigentes que recuerdan la década del '80, cuando la ex URSS debió abandonar el país, en 1989, expulsada por la resistencia de los combatientes islámicos.

Por su parte, Tayikistán, que padeció una cruenta guerra civil y es el país más pobre de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), si bien condenó los atentados, declaró no estar dispuesto a prestar su territorio para una eventual operación militar estadounidense.

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