28 de septiembre 2014 - 21:41

"La élite del empresariado que ha recolectado grandes ganancias se resiste ahora una necesaria regulación"

Los intelectuales de Carta Abierta defendieron la necesidad de mayores controles en la economía.
Los intelectuales de Carta Abierta defendieron la necesidad de mayores controles en la economía.
Los intelectuales kirchneristas de Carta Abierta cuestionaron a "la élite del gran empresariado", al asegurar que "han recolectado grandes ganancias durante una década de recuperación económica" y ahora "resisten una necesaria regulación".

En su extensa Carta Abierta N° 17 publicada este domingo en Página/12, que se titula "Buitres y halcones: crítica de la economía política del capitalismo de la globalización", los intelectuales K expresaron también que lo que necesita hoy el país son más controles al dólar, el comercio exterior y las empresas. En síntesis, defendieron la Ley de Abastecimiento, exigieron mayores controles a las importaciones y exportaciones y se manifestaron a favor de una nueva Ley de Entidades Financieras.

"Son inaceptables y contradictorias con las políticas axiales del kirchnerismo. El camino recorrido de inclusión y de avances hacia una mayor igualdad, es sólo el tramo inicial de un Proyecto que hoy necesita y quiere afirmar y radicalizar formas de intervención pública para poner límite a los procesos de concentración económica y defender conquistas distributivas. La élite del gran empresariado que ha recolectado grandes ganancias durante una década de recuperación económica, crecimiento industrial, aumento de la productividad de los trabajadores, excelentes precios para la exportación de granos y una política que consiguió el predominio de la actividad productiva por sobre la lógica de la valorización financiera, resiste ahora una necesaria regulación que procura un reparto más justo de la riqueza y los ingresos. Los proyectos de leyes sobre "relaciones de producción y consumo" van en la dirección de democratizar la economía, que proviene de la decisión de los representantes del pueblo sobre precios, salarios, márgenes de ganancias y garantías de abastecimiento. Sustraer al mercado de esa intervención democrática es una pretensión empresaria de apropiarse de beneficios extraordinarios obtenidos sobre la base de sumergir en la pobreza y la indigencia a las mayorías populares. Controlar la inflación, que no es una plaga sino una cuestión social, tiene dos caminos: el elegido de democratizar la economía o el ajuste neoliberal que sacraliza al mercado, deja los precios y las tasas de ganancias a la "libertad" del gran empresariado y promueve un "retiro" del Estado predicando la baja del gasto público. Pero la coyuntura exige aún más: establecer un dispositivo de una más intensa y decisiva participación estatal en todas las esferas del Comercio Exterior para defender una cuestión clave para la autonomía económica: el dominio y defensa de las reservas en divisas", señala el texto en uno de sus principales pasajes.

Además, sostiene que "Wall Street y la Panamericana son dos teatros políticos que pueden pensarse conjuntamente" y cuestiona el avance de "nuevas economías basadas en el avance de artificios biológicos -como la semilla transgénica- a las que se agregan "nuevos nódulos que posibilitaban la producción de mercancías, imágenes, enunciados sobre el vivir de 'alta gama'".





Para Carta Abierta también es necesario que haya "otras reformas resultan necesarias para garantizar la hegemonía del poder ciudadano en la economía, como el cambio de la Ley de Entidades Financieras, para tomar el control de una esfera que en los últimos años ha sido un ámbito de permanentes medidas especulativas para la desestabilización cambiaria".

Y propone una revisión de la Constitución Nacional. "Aun son muchas las tareas pendientes, las que se podrán concretar solo a condición de la continuidad de este Proyecto Político, que no es incompatible con esta Constitución, ni las Constituciones incompatibles con la capacidad de cada época de rediscutirlas, no para eternizar ninguna figura, sino para ligar temas centrales de la vida social con arquitecturas legales modernas", sostienen.

Los intelectuales dijeron que "controlar la inflación tiene dos caminos: el elegido de democratizar la economía o el ajuste neoliberal que sacraliza al mercado, deja los precios y las tasas de ganancias a la 'libertad' del gran empresariado y promueve un 'retiro' del Estado predicando la baja del gasto público".

También sostienen que además de la Ley de Abastecimiento, "la coyuntura exige (...) establecer un dispositivo de una más intensa y decisiva participación estatal en todas las esferas del Comercio Exterior para defender una cuestión clave para la autonomía económica: el dominio y defensa de las reservas en divisas".

Y más: "Otras reformas resultan necesarias para garantizar la hegemonía del poder ciudadano en la economía, como el cambio de la Ley de Entidades Financieras, para tomar el control de una esfera que en los últimos años ha sido un ámbito de permanentes medidas especulativas para la desestabilización cambiaria".

Sobre el conflicto con los fondos buitre, Carta Abierta resaltó la decisión del Gobierno de "no acudir en cumplimiento de una sentencia de la justicia imperial".

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