La gripe sirvió para dilatar algún acuerdo
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Ley de Glaciares: cómo votó cada diputado
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El Gobierno logró la reforma de la ley de Glaciares con otro aval de las provincias en Diputados
El argumento que llevó el viernes Solá a la reunión de la Casa de Gobierno es que hay encuestas de pobreza que marcan un crecimiento de la marginalidad y de la cantidad de habitantes por debajo de la línea de pobreza en el último mes, tomando como base el año 2002.
Esta vez Solá agrega que los puntos en más que reclama Buenos Aires no deben salir de los montos ya previstos para las provincias, sino de la porción que le corresponde a la Nación en la llamada «coparticipación primaria», es decir el reparto entre la administración federal y las provincias que se hace sobre el bruto de la recaudación de impuestos (en ese reparto la Nación se lleva algo así como 60% y las provincias 40% restante).
El propio Néstor Kirchner se ocupó de informarse sobre las demandas de Solá; en ausencia del jefe de Gabinete citó a su despacho a Roberto Lavagna y al secretario de Coordinación del ministerio, Leonardo Madcur. Este funcionario integra el trío responsable de redactar y negociar el proyecto de ley de coparticipación con los gobernadores, junto al secretario de Energía, Daniel Cameron, y al vicejefe de Gabinete, Juan Carlos Pesoa. De ahí salió Lavanga diciendo: «Esta ley se va a estudiar con cuidado para más adelante». Una postergación.
Con ellos es con quien discutió la semana anterior del ministro de Economía de Solá, Gerardo Otero, quien recibió el texto definitivo del proyecto de coparticipación. «¿Vamos a discutirlo?», preguntó el ministro. «Esto no se discute», le respondió el trío. Ese cruce fue lo que movió a Solá a endurecer la postura ante el gobierno nacional, gesto que consultó con Duhalde antes de que el ex presidente viajase a Canadá.




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