16 de noviembre 2001 - 00:00

"La guerra podría seguir ahora fuera de Afganistán"

La guerra podría seguir ahora fuera de Afganistán
Londres (Reuters) - Lejos de terminar con la caída de los talibanes, la ofensiva militar de Estados Unidos contra el terrorismo puede ir «mas allá de las fronteras de Afganistán en una campaña que será larga», aseguró ayer el vicepresidente estadounidense Richard Cheney, quien agregó que «no tenemos interés alguno en abandonar el territorio afgano».

Una eventual operación en otro país se hará «cuando sea adecuado» y ya «hay trabajos con gobiernos y servicios de otros países para tratar de atrapar a las organizaciones terroristas», indicó Cheney en declaraciones a la radio de la BBC británica.

«Estaremos preparados para emplear la fuerza militar si es necesario a fin de cerrar estas operaciones. Estoy seguro que la campaña futura será larga», agregó.

«Aclaramos que no tenemos interés alguno en abandonar el país», respondió Cheney ante una referencia a la virtual derrota del régimen talibán. «Queremos estar activamente involucrados con el pueblo afgano para crear un ambiente que sea saludable para ellos y también asegurar que Afganistán nunca se vuelva a convertir en la base de operaciones terroristas contra el mundo exterior», declaró. El vicepresidente ratificó que la prioridad es atrapar a Osama bin Laden.

• Crítica

En tanto, continúan las operaciones dentro del territorio de EE.UU. para dar con eventuales participantes o colaboradores de la masacre del 11 de setiembre. Hasta ahora, la policía detuvo a 1.182 personas en la mayor redada desde la Segunda Guerra Mundial, cuando 110.000 japoneses fueron detenidos y enviados a hacer trabajos especiales.

La mayoría de los apresados de ahora son de Arabia Saudita y de Egipto, de donde eran oriundos los 19 comandos suicidas que embistieron los aviones contra las Torres Gemelas y el Pentágono. También hay muchos paquistaníes por la relación que tenían sectores de ese país con los extremistas de Afganistán.

La campaña antiterrorista fue criticada por grupos de derechos humanos y civiles debido a los poderes especiales que está usando el gobierno de
George W. Bush.

Según cifras del Departamento de Justicia, 182 de los detenidos son inmigrantes ilegales, en su mayoría personas que entraron legalmente pero se quedaron más allá del vencimiento de su visa. Tal fue el caso de Mohamad Rafiq Butt, un paquistaní de 54 años, quien murió el 23 de octubre de un infarto en una celda de Nueva Jersey luego de pasar más de un mes detenido. El FBI encontró que no tenía nada que ver con los atentados, pero el Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) lo mantuvo detenido porque su visa había vencido.

Del resto, sólo nueve tuvieron vínculos directos con los secuestradores y no están cooperando con la policía, ya que se niegan a dar información, informó el FBI a «The Washington Post». Otros 17 tienen lazos como haber compartido casas o proporcionado documentos falsos.

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