La Iglesia cree que puja con el campo esconde la pobreza

Política

Jorge Bergoglio prepara una dura condena al conflicto entre el campo y el gobierno nacional para la cumbre extraordinaria de obispos que se realizará mañana en la sede del Episcopado. Para la Iglesia Católica, la prolongación de la pelea esconde otros problemas más graves, como la pobreza, la inflación y la sensación de lejanía de los gobernantes que azotan al interior del país.

Ayer, el Arzobispado de Buenos Aires que preside Bergoglio hizo circular en las casillas de correo electrónico de los periodistas un comunicado de la Prelatura de Humahuaca, a cargo del combativo obispo Pedro Olmedo, titulado: «Y la pobreza, ¿para cuándo?». Allí, el integrante de la Comisión Episcopal de Ayuda a las Regiones más Necesitadas advierte que «admítase o no, la inflación se ha vuelto galopante. No nos importan los datos 'teledirigidos' del INDEC, o la pelea entre unos índices provinciales y los oficiales del INDEC. Lo que está a la vista y nos golpea a todos son cosas tan sencillas y evidentes, como que hace unos meses un kilogramo de pan costaba 3 pesos, o menos, y ahora cuesta 5 pesos o más».

Alarmados por el riesgo que corre la «paz social», de acuerdo con las palabras del vocero episcopal Jorge Oesterheld, Bergoglio reunirá de urgencia a sus obispos para exhortar de manera urgente al diálogo y condenar la pelea entre las entidades rurales y Cristina de Kirchner. El tenor del rechazo que el Episcopado expresará en el edificio que la Iglesia tiene en la calle Suipacha está contenido en el documento de Olmedo, un obispo procesado en la Justicia de su provincia por participar, en noviembre de 2003, en los albores del primer mandato de Néstor Kirchner, en piquetes junto a pequeños productores rurales.

«No está en nuestro ánimo buscar la confrontación, pero sí reclamar soluciones inmediatas para problemas en los que va la vida de muchas personas. Queremos aclarar que no estamos en contra del campo. También valoramos los intentos de diálogo que ambas partes han puesto en marcha y que resultan todavía insuficientes, tal vez porque cuando se dialoga hay que ceder ambas partes y no atrincherarse en las propias posturas, pensando que siempre es el otro el que se equivoca», reclamó Olmedo, quien mañana estará en la sede del Episcopado junto a Bergoglio.

La cúpula de la Iglesia Católica ya había realizado una urgente convocatoria al diálogo a pedido de la Casa Rosada, pero a esta altura del conflicto los obispos empiezan a sospechar que detrás de la pelea el oficialismo está ocultando el aumento de los índices de precios, la pobreza, la desnutrición y hasta el desempleo. Resquemor que apunta directamente a la Presidente y a sus ministros encargados de estos asuntos, como Carlos Fernández (Economía) y Alicia Kirchner (Desarrollo Social).

  • Más agudos

    «El problema del campo tal como se ha instalado en los medios y en el gobierno es importante que se estudie y se le dé solución, pero hemos de percibir que no es un problema (el de la soja y las mayores o menores retenciones) que atañe directamente a la mayoría de la ciudadanía, que hay otros problemas más agudos y que agobian a más gente que el problema así llamado del campo. El interior, al menos en nuestra zona, y en otras muchas « periferias», sigue estando relegado en muchos sentidos. Y es que, hermanos, hay gente que se está muriendo por falta de medicamentos, de insumos, de médicos y de atención en nuestros hospitales y puestos de salud, carentes en muchas ocasiones de lo más imprescindible. Una situación que no es solamente característica de nuestras zonas de trabajo jujeña y salteña, sino de otras muchas zonas del interior del país. Hay un desamparo sanitario evidente en la zona y en gran parte del interior», denunció el obispo de Humahuaca a través de un documento difundido por el arzobispado porteño.

    Todos estos temas serán abordados por los obispos el jueves en el Episcopado y el fin de semana se sumarán los gobernadores Daniel Scioli (Buenos Aires) y Hermes Binner (Santa Fe) quienes invitados por Jorge Casaretto, titular de la Pastoral Social, debatirán en Mar del Plata bajo el lema «Aportes de una dirigencia comprometida con la justa distribución de los bienes». También asistirán los economistas Carlos Melconian, ex candidato macrista al Senado, y Alfonso Prat-Gay, de la Coalición Cívica de Elisa Carrió.

    Luego de la ofensiva kirchneristapor la denuncia de Casaretto del aumento de la pobreza en el país, más allá de los índices del Indec, el obispo de San Isidro insistirá con sus advertencias, ya no sólo fundadas en meras percepciones de los obispos, sobre la crítica situación social que padece el interior del país.

    «Los que trabajan con la niñez advierten que la desnutrición, que parecía controlada, va en aumento. Que los comedores escolares y demás comedores infantiles o juveniles que hay en la zona, pretenden solucionar (¿tal vez ocultar?) una dura realidad de hambre y pobreza, pero es evidente que no lo consiguen, porque siguen con los magros presupuestos de años anteriores. Nos preocupa la altísima desocupación en nuestra zona en la que no hay ni pequeñas, ni medianas ni grandes Empresas que puedan absorber tal desocupación, que por cierto va en aumento», denunció ayer Olmedo en su comunicado mientras la presidente abordaba su avión para regresar desde Roma.
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