12 de abril 2004 - 00:00

La SIDE es introducida o retirada por Béliz

Martín el Oso Peralta, uno de los miembros de la banda que secuestró y asesinó a Axel Blumberg, bajo arresto. Su captura y la de sus cómplices permitieron esclarecer el caso.
Martín "el Oso" Peralta, uno de los miembros de la banda que secuestró y asesinó a Axel Blumberg, bajo arresto. Su captura y la de sus cómplices permitieron esclarecer el caso.
No es fácil saber si el subcomisario Daniel Gravinia de la Policía Federal tiene complicidad con la banda descubierta de secuestradores y asesinos de Axel Blumberg o, en cambio, facilitó su descubrimiento por su relación con un reducidor de autos como «buchón». Sería inocente si él denunció la llamada de su «buchón» o informante Jorge Sagorsky advirtiéndole que el jefe de los secuestradores de Axel Blumberg, el terrorífico Martín «Oso» Peralta quería venderle para su reventa o desarme para repuestos el Passat blindado que pertenecía al empresario Guillermo Ortiz de Rosas (también tomado por la banda y liberado tras pagar rescate). Ahora si Sagorsky lo llamó y Gravinia no denunció en el acto sino que fue descubierto por una grabación de la SIDE tal llamada, otra es su culpabilidad. De policía héroe que permitió el descubrimiento pasaría a ser cómplice.

El ministro Gustavo Béliz -que sabe poco, casi siempre erra y es violento en propuestas, como todo tímido místico-lo defendió y autorizó que la misma Policía Federal le ponga abogados por presunta inocencia. Pero el fiscal Jorge Sica, que lleva la investigación, detuvo a Gravinia. Nadie va a pensar que Béliz es cómplice, pero sí incapaz para el cargo si ese hombre de la Policía Federal es parte del secuestro y crimen de Axel Blumberg, sea partícipe secundario como protector-de un reducidor de autos. Juan Carlos Blumberg, como se suponía desde el primer momento, debe levantar su desprecio contra Sica. Lo del padre es justificado porque no le era significativo pagar 18.000 pesos de rescate pero confió en la ley en una Argentina donde todos los valores están trastrocados y le mataron a un hijo. Sica lo convenció de hacer el bien social de no pagar para no alentar más secuestros. Cumplió su deber de fiscal. Eso costó la vida de Axel cuando por el empresario Ortiz de Rosas pagaron $ 80.000 y se salvó, igual que Ana María Nordman, secuestrada antes por la misma banda.

• Conveniencia

No se informa con amplitud. Por ejemplo se usa y se saca a la SIDE, según le convenga al gobierno. Cuando policías tirotearon el auto Passat blindado que logró huir con los secuestradores se informó que la SIDE había participado a la par de la Policía Bonaerense. Interrumpieron el pago del rescate que iba a efectuar Blumberg en una estación de servicio. Cuando eso derivó en el asesinato del joven Axel, no se mencionó más a la SIDE y se dejó caer toda la responsabilidad en la Bonaerense, que sigue pagando, más allá de sus actos de corrupción aislados, una condena por haber sido dirigida en el setentismo por el tenebroso general Camps, algo gravísimo siempre, pero ahora peor con los montoneros instalados en el gobierno junto al presidente Kirchner. El tiroteo con el Passat fue útil: los secuestradores se dieron cuenta de que no iban a poder cobrar ni 18.000 pesos y decidieron liberar al joven Axel.

Cuando lo llevaban a liberarlo los otros asesinos, los hermanos Díaz se fueron a dar otro « nariguetazo» de cocaína, el «Oso» Peralta se adormeció al volante y el joven Axel trató de huir del auto estacionado, sacándose la venda y corriendo. Lo alcanzaron, vio a sus secuestradores y esto lo condenó a muerte. Lo golpearon lo llevaron y lo mataron a sangre fría.

• Desprotección

Una enorme dosis de fatalidad hubo en este hecho aunque nada disculpa las condiciones generales de desprotección del ciudadano que lo expone a estas circunstancias lindantes con la muerte. Tras esto se vuelve a mencionar a la SIDE, que es parte del Estado nacional, cuando no hay peligro de inculaunquepación del gobierno dado los hechos relatados por los secuestradores y asesinos. También para la llamada Sagorsky-Gravinia se dijo que la detectó la SIDE (tendría grabadas todas las conversaciones a comisarías pero de la Capital Federal). A la SIDE el gobierno Kirchner sorpresivamente le duplicó el presupuesto que había sido reducido a la mitad por Fernando de Santibañes, quien además echó a 1.000 personas («tenía espías pagos en el exterior hasta en Estados Unidos y tantos agentes que sólo enviaban recortes de diarios», explicaba De Santibañes). Con tanto presupuesto actual para la SIDE tiene que ser vinculada a casos donde salga bien parada y eso se discrimina desde el gobierno. Claro, no se quiere que sólo sea para espiar adversarios, al ex presidente Menem en Chile y pagar «plata negra» -inclusive a nuevos periodistas-.

Por eso es difícil saber qué papel juega realmente el subcomisario Gravinia, pero a Gustavo Béliz, los abogados de la Policía Federal y la SIDE seguro no les pasará nada. Las decapitaciones son permanentes en la Bonaerense aún torpemente mirada como «la fuerza del general Camps» y desalentada permanentemente.

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