La UCR decide su destino ahora en los tribunales
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Para el comité nacional, esa posición del cordobés no es nueva, ni siquiera Carrió ocultó en los últimos tiempos que mantenía conversaciones con Negri.
Mientras tanto, ayer comenzó a circular por el comité nacional de la UCR una versión remixada de las negociaciones que mantuvo Enrique Nosiglia con los radicales K poco después que el gobierno anunciara el acuerdo con Lavagna. Se conforman ahora con la idea de que «Coti» no continuará avanzando en ese camino para no facilitarle al gobierno el copamiento de la UCR.
Para muestra de esa armonía interna que se pretende reavivar, el viernes pasado Morales se mostró en el comité nacional junto a Juan Nosiglia, presidente de la Juventud Radical e hijo del ex ministro de Raúl Alfonsín en una reunión junto a la delegación de la Unión Internacional de Jóvenes Socialistas.
No alcanzó para calmar los ataques externos. Margarita Stolbizer, que hoy presentará junto a Carrió su plan de seguridad para la provincia de Buenos Aires, siguió en su intento de arrastrar radicales descontentos. «Nadie mejor que Carrió para expresar los principios de la UCR», dijo, «los radicales K le vendieron el alma al diablo».
No es la única. Aunque con un lenguaje Vaticano, los alfonsinistas del Modeso de la provincia de Buenos Aires también emitieron su documento. Se reunieron en el Círculo de Ex Legisladores Nacionales con el padrinazgo de Leopoldo Moreau y consiguieron llevar a algunos diputados nacionales como Sandra Rioboo y Vilma Baragiola. Junto a ellos, Cecilia, la hija de Moreau, el intendente de Brandsen, Carlos García, y otros dirigentes declararon «la necesidad de que el radicalismo evite el falso dilema de ser arrastrado por el oficialismo o de adherir a cualquier modelo de oposición. La Argentina no puede debatirse entre el peronismo y el antiperonismo, porque sería un retroceso, y por supuesto, menos aún, quedar atrapada en el engranaje de un partido único». Hasta allí, el mensaje no parecía demasiado claro y al final del documento terminaron de oscurecerlo: «Los que reclaman legitimidad para la conducción partidaria a la vez dicen que rechazan elecciones internas o que éstas deben realizarse previa depuración de los padrones. Ya llegará la hora de la legitimidad, que está más cerca que lejos». Aunque no lo reconozcan, fue un mensaje hacia la conducción de Morales a la que dicen apoyar, pero declaran como aún ilegítima.



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