26 de febrero 2004 - 00:00

Lanza Ocaña guerra a intermediarios

La interventora del PAMI, Graciela Ocaña, desafía ahora a las gerenciadoras de prestaciones; quiere eliminarlas y pagarles directamente a los prestadores con garantía de un fideicomiso.
La interventora del PAMI, Graciela Ocaña, desafía ahora a las gerenciadoras de prestaciones; quiere eliminarlas y pagarles directamente a los prestadores con garantía de un fideicomiso.
A un mes y medio de asumir como interventora del PAMI, Graciela Ocaña mantiene dos fuertes peleas en su intento de organizar el instituto que atiende a jubilados. Una es con los sindicatos del instituto, que le reclaman horas extras y otra, con las gerenciadoras, una suerte de intermediarios en las prestaciones de salud que se propone eliminar.

El tema del personal no es menor en la obra social en estos meses de verano, donde Ocaña comenzó un censo, pero se encuentra, por ejemplo, con oficinas de 30 empleados a las que están asistiendo sólo tres y el resto sigue de vacaciones.

La semana que viene intentará estrenar un sistema informático similar al que utiliza el Ministerio de Economía para hacer un seguimiento de los expedientes y poder volcar información en el sitio de Internet del PAMI. Con esas publicaciones piensa la interventora que terminará con pequeños nichos de corrupción sobre los cuales la vienen poniendo sobre aviso.

•Intermediación

El tema más audaz que se propone es quitar las llamadas gerenciadoras de prestaciones, empresas intermediarias que se encargan de cubrir las prestaciones en sus tres niveles y que pagan con los fondos que reciben del PAMI. El problema es que la obra social de los jubilados nunca puede verificar cuánto de los $ 21,40 que el PAMI paga per cápita llega a médicos o clínica y cuánto queda en el bolsillo de las gerenciadoras, en menoscabo del servicio a los pasivos.

El sistema también lo intentó cambiar la ex Alianza, pero en realidad lo mutó en algo similar. Ahora Ocaña anunciará un llamado a concurso de prestadoras.

En esa modalidad en la que planifica «pagar directamente a los efectores», la interventora cree también que hay que cambiar el sistema actual, donde existe un primer nivel básico de prestaciones y derivación a especialistas que en realidad son de uso frecuente de los jubilados. «El primer nivel debe ser integral, contar con una atención primaria, pero también con traumatología o cardiología, que es lo que más necesitan los jubilados», explicó a este diario.

El otro problema que acarrea gastos excesivos al PAMI es que «los
pacientes llegan ya por urgencia, en un estado delicado, que además que eso no es bueno para su calidad de vida y genera-altos costos; por eso haremos incapié en la atención primaria del médico de cabecera», considera la ex diputada, quien se mantiene distante de Elisa Carrió desde que fue nombrada y eso disgustó a su jefa política. Según Ocaña, «para asegurarles a las clínicas que les vamos a pagar y conseguir buenos prestadores que temen que el PAMI no salde sus facturas, pensamos en hacer un fideicomiso, y queremos pagar y calificar individualmente». Esa mecánica despertó el interés de clínicas que actualmente brindan servicios, pero que les llega el pago a través de las gerenciadoras que son las que intentará eliminar Ocaña.

•Corrupción

Es que esa intermediación, según la funcionaria, hace que finalmente las clínicas terminen brindando menos prestaciones que las necesarias para un paciente de la tercera edad. Ocaña considera que «la mayor corrupciónestá en que subpresten las prestaciones». Se refiere a que se retengan atención, estudios, análisis o medicación con el fin de sacar más ganancias de lo que les llega por cada afiliado.

•Intervención

La semana pasada, la interventora dio un primer golpe en ese sentido, cuando intervino la filial San Martín, en la provincia de Buenos Aires, la más grande de la zona ya que atiende a 220.000 de los tres millones de afiliados que en total tiene el programa, que dispone para eso de $ 3.130 millones.

«Se
puede dar una buena prestación con ese presupuesto y en eso estamos; por eso será importante la agilización del trabajo que ganaremos con el sistema informático, por un lado, y también la transparencia, porque, por ejemplo, vamos a publicar cuando están listos los cheques para ser retirados por los prestadores», dice, y en referencia a los pagos, sabe que una de las picardías en alguna oficina de PAMI está en avisar extraoficialmente sobre la fecha de pago, con la sospecha de que ese servicio pueda ser retribuido a quien telefonea tan servicialmente.

«Aquí
hasta debe de haber una deuda encubierta, imprecisa, que se revelará con el sistema administrativo que pondremos en marcha», confió finalmente la interventora.

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