20 de marzo 2007 - 00:00

Lavagna en reunión para calmar UCR

Roberto Lavagna
Roberto Lavagna
Como si fuera el final de una odisea, Roberto Lavagna se reunirá finalmente el próximo jueves con los senadores del radicalismo, sus aliados para las próximas elecciones a los que el ex ministro ha retaceado una declaración conjunta sobre temas espinosos.

La última reunión agendada entre Lavagna y el bloque radical fue suspendida durante la mañana en que Néstor Kirchner obligó al Senado a ejercitarse en una posible intervención a La Rioja, que finalmente no se dio. Ese revuelo sirvió de excusa para levantar el encuentro que se había anunciado donde Lavagna publicitaría su apoyo a la investigación del caso Greco que llevan adelante el jujeño Gerardo Morales y Ernesto Sanz -todavía único nombre en danza para acompañar a Lavagna en la fórmula, aunque puede disolverse esa opción si decide participar en la elección mendocina.

Mas allá del carácter casi anecdótico del encuentro, la charla entre Lavagna, Morales y Sanz llega en un momento donde los radicales tienen que calmar la interna que gira en torno de la convención partidaria del próximo fin de semana donde se definirá el apoyo a la candidatura presidencial del ex ministro.

  • Quórum

  • Morales, jefe partidario, tiene asegurado el número suficiente de convencionales no sólo para iniciar las deliberaciones sino también para aprobar tanto la candidatura de Lavagna como una reforma a la carta orgánica que le permita contar con facultades para negociar más tarde --quizás después de la elección a jefe de Gobierno porteño-el nombre del candidato a vicepresidente.

    Esa opción podría terminar en un mecanismo que irrita a muchos radicales: si Sanz decide bajar a pelear la gobernación mendocina, por el retiro de Roberto Iglesias, la elección del vicepresidente en la fórmula quedaría entre una lista de postulantes de los que decidiría el propio Lavagna.

    Un mecanismo de ese tipo agrega argumentos a los rebeldes del «radicalismo R» que se niegan a aceptar otro candidato que no sea propio, reniegan de las formas con que Lavagna negocia con la UCR y que jugarán en la convención liderados por Margarita Stolbizer.

    Ese, y no el número de convencionales, es el problema actual del oficialismo radical.
    La otra cuestión en juego es el propio carácter de Lavagna. Ayer, como ayuda a la dirigencia UCR, volvió a reiterar que «tendría mucha lógica» que su compañero de fórmula sea «radical»: «Si se eligiera un candidato a vicepresidente del radicalismo estaríamos con cierta lógica, ya que podríamos cerrar un ensayo que se dio en varias oportunidades, en los 40 y en los 60, de compartir un mismo espacio peronistas y radicales», definió.

    Lo que no entienden en la UCR es por qué de una vez no define públicamente esa opción básica de la coalición que armaron con el ministro para calmar de esa forma a quienes dudan dentro del partido.

    En la convención, que se desarrollará en Avellaneda el viernes y sábado, el sector mayoritario del partido se limitará entonces a aprobar la coalición y un programa conjunto de gobierno.

    Junto con esa votación se modificará la carta orgánica del partido para introducir también sanciones a quienes hubieran pasado al radicalismo K o que comulguen con otras concertaciones.

  • Armado

    Mientras tanto, Lavagna continúa con el armado de su coalición electoral, inclusive incorporando a figuras que en el pasado tuvieron roces con la UCR. Ayer, recibió el apoyo del Movimiento Integración y Desarrollo, con el que firmó un convenio para el armado de una «coalición política» que constituya una « alternativa de gobierno» de cara a las elecciones de octubre.

    El presidente del MID, Carlos Zaffore, aseguró que esta firma ya está « respaldada» por la convención nacional de su partido: «Tenemos coincidencias programáticas muy sólidas referidas al planteo de la cruzada contra la pobreza, la decisión de pasar del crecimiento al desarrollo y la propuesta de mejorar la calidad institucional», dijo.
    Junto a Lavagna pusieron la sonrisa para la foto Eduardo Camaño, Alberto Coto y el apoderado legal lavagnista, Santiago Díaz Ortiz.
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