Llaman a votar fusión de Neuquén y Río Negro

Política

Dos provincias avanzarán esta semana en uno de los proyectos más necesarios y demorados de la Argentina: lanzarán la convocatoria a un plebiscito para resolver unificar la administración de sus tres poderes. Serán Río Negro y Neuquén, cuyos gobernadores llamarán a las urnas para resolver por la vía de la regionalización los problemas de financiamiento y de administración de dos estados. ¿Una nueva provincia cediendo derechos federales? Lo decidirán las urnas, como también el nombre del nuevo estado que para algunos llevaría el nombre de Confluencia.

Neuquén (especial de «La Mañana del Sur») - El miércoles, a las 11.30, en la capital rionegrina, Jorge Sobisch y Pablo Verani darán vía libre al proceso de integración político-gubernamental de las provincias que administran: Neuquén y Río Negro.

Los gobernadores anunciarán desde Viedma la firma de un acuerdo para convocar a un plebiscito conjunto, que coincida con las próximas elecciones generales. La consulta apuntará a si los habitantes de ambas provincias aceptan funcionar bajo el amparo de un único gobierno. Esa integración podría hacerse bajo la forma de una nueva provincia para la que ya se apuestan nombres. El primero, «Confluencia», nombre ya del punto donde se encuentran los ríos Limay y Neuquén para crear el Río Negro.

El proceso de integración contempla la unificación también de los poderes legislativo, judicial y la reorganización política de las comunas en ambas provincias.

Se trabaja sobre la idea de supresión de municipios, para pasar a gobiernos departamentales con delegaciones en las localidades más chicas. Esto posibilitará un ahorro considerable en lo que respecta a gastos de funcionamiento de ambos Estados.

También hay acuerdo en comenzar a visitar al resto de los mandatarios patagónicos para que se sumen a la propuesta.

«Comenzamos entre nosotros, pero pretendemos que en el mediano plazo Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego también sean parte»,
indicó el ministro jefe del Gabinete neuquino, José Brillo.

Sobisch y Verani
presidirán el encuentro que servirá para blanquear lo que funcionarios de ambos estados trabajan desde hace más de 40 días. «En esto vamos a fondo», coincidieron en decir a sus ministros cuando en algún momento surgieron dudas. La cumbre del miércoles servirá para mostrar el convencimiento político que uno y otro tienen sobre la necesidad de comenzar a crear un nuevo esquema político nacional, a partir de la experiencia patagónica.

El acta compromiso será la matriz de un acuerdo posterior que hablará de la conformación de una nueva región-estado, con elecciones conjuntas previstas para 2007.

Hasta anoche, este tema era abordado por asesores de ambas provincias, pero prevalecía la intención de ambos gobernadores: elecciones unificadas para dentro de cinco años.

La cumbre de Viedma es vista como el punto de partida de lo que denominan el
«futuro mapa político nacional».

De esto han tomado nota funcionarios del gobierno nacional que en los últimos días consultaron al gobernador neuquino sobre el plan que lleva adelante junto a su par rionegrino, y si realmente
«era en serio».

«Es una realidad»
, expresó Sobisch al ministro de Interior, Jorge Matzkin cuando la semana pasada lo consultó sobre el estado del proceso de integración regional.

Un día antes,
Verani había dicho lo mismo no sólo a ministros del gobierno nacional, sino también a un canal de TV cable de alcance nacional.

•Plebiscito

Estas dos señales fueron las que marcaron el rumbo a los técnicos de ambas provincias para acelerar el proceso político que culminará con un plebiscito en las próximas elecciones generales. La consulta popular servirá para que los habitantes de ambas provincias decidan aceptar o no la unificación de ambos estados provinciales.

De prevalecer la idea, significará funcionar bajo un sólo gobierno con el consecuente ahorro que esto ocasionaría en el gasto político. Habría una sede de gobierno compartida.
Se eliminaría una Legislatura provincial y se procedería a la unificación de municipios, creando las cabeceras departamentales. Esto también producirá la supresión de Concejos Deliberantes y administraciones municipales que hoy absorben gran parte de los ingresos de las comunas.

Dejá tu comentario